Un reciente estudio de Goldman Sachs Asset Management ha revelado que, a pesar de algunos mitos en torno a los altos ingresos, la seguridad financiera no está garantizada. Según el informe, más de un tercio de los hogares que ganan más de $300,000 anuales afirmaron que viven al día, en una situación de «paga a paga». Este hallazgo surge de una encuesta realizada en julio de 2026 a 5,106 adultos en Estados Unidos, que incluyó tanto a trabajadores como a jubilados.
Chris Ceder, estratega senior de jubilación en Goldman Sachs, destacó que uno de los aspectos más sorprendentes del estudio es que la percepción de seguridad financiera no mejora de forma lineal con el incremento de los ingresos. De hecho, los trabajadores con ingresos entre $100,000 y $300,000 reportaron menos presión financiera que aquellos que ganan más de $300,000, así como que los que se encuentran en niveles salariales más bajos.
Relación U entre ingresos y bienestar financiero
La encuesta también evidenció un patrón en forma de U en la salud financiera de los estadounidenses. Aquellos que ganan entre $100,000 y $300,000 se sienten menos estresados en comparación con los trabajadores de menores ingresos y con aquellos que perciben más de $300,000. Este comportamiento se refleja, entre otras métricas, en la capacidad de hacer aportaciones a planes de jubilación y en la dependencia de pagos mínimos en tarjetas de crédito.
Por ejemplo, el 40% de los trabajadores que ganan menos de $100,000 indicó que solo efectúan el pago mínimo en sus tarjetas de crédito, mientras que este porcentaje disminuye al 35% en el grupo de $100,000 a $300,000, y aumenta nuevamente al 42% entre aquellos que ganan más de $300,000. La presión financiera es especialmente notable entre las personas con ingresos superiores a $500,000, de las cuales casi la mitad admitió realizar solo pagos mínimos en sus tarjetas este año, un aumento respecto al 39% del año anterior.
Inseguridad financiera en diversos niveles de ingreso
El estudio señala que, aunque existen diferencias significativas en los niveles de ingreso, la inseguridad financiera es un problema transversal. Entre los hogares con ingresos inferiores a $100,000, el 42% reportó vivir al día, y más de dos tercios de estos indicaron que han pospuesto hitos financieros importantes, como objetivos de ahorro para la jubilación. Por otro lado, el 36% de los hogares con ingresos superiores a $300,000 también viven con esta misma presión financiera, y más del 66% de ellos han tenido que retrasar alguna meta económica.
De manera sorprendente, el 23% de aquellos en el rango de ingresos de $100,000 a $300,000 también se identificaron como quienes viven al día. En general, casi el 70% de los encuestados en todos los niveles de ingreso confiesa haber postergado alguna meta financiera significativa.
Este informe de Goldman Sachs sugiere que el concepto tradicional de seguridad financiera, basado en un trabajo constante y un ahorro disciplinado, debe reevaluarse. A pesar de las apariencias de estabilidad, muchos trabajadores están enfrentando un aumento en la carga laboral y una tensión creciente en sus finanzas personales.
