Telefónica se encuentra en un punto de inflexión significativo con la inminente aprobación de una reestructuración operativa que busca transformar su modelo de negocio. El consejo de administración de la empresa decidirá los próximos pasos en una reunión programada para mañana, donde se prevé la creación de tres áreas operativas que abarcarán el mercado paneuropeo: consumo, empresas y tecnología.
Esta reorganización está diseñada para aumentar la eficiencia y fomentar sinergias entre sus principales mercados en Europa, dejando en un segundo plano la autonomía de sus filiales locales. Con el reciente enfoque hacia una estructura más simplificada, Telefónica intenta optimizar su rendimiento después de haber reducido la presencia en Hispanoamérica, conservando operaciones únicamente en Venezuela y Brasil.
Atributos de la nueva estructura
Los líderes de estas nuevas divisiones reportarán directamente al CEO, Emilio Gayo. El área de consumo (B2C) se encargará de la estrategia comercial a nivel europeo, con el objetivo de maximizar los ingresos en el segmento residencial. Este departamento verá a Óscar Candiles, actual Chief Revenue Officer (CRO) de Telefónica España, como su posible líder, quien estará encargado de implementar un modelo de convergencia entre servicios fijos y móviles, inspirado en estrategias exitosas aplicadas en España y Brasil.
Por su parte, la división dedicada a grandes clientes y administraciones públicas (B2B) se enfocará en integrar capacidades comerciales para maximizar el potencial en el sector corporativo. La presidencia seguirá en manos de Borja Ochoa, quien buscará extender su influencia internacional y comercializar una oferta unificada que incluirá servicios como ciberseguridad, computación en la nube y comunicaciones avanzadas, que actualmente eran gestionados por Telefónica Tech.
Finalmente, la tercera unidad operativa se encargará de la gestión integral de redes y tecnología. Sergio Sánchez, que actualmente ocupa el cargo de director de Operaciones, será el encargado de modernizar las infraestructuras fijas y móviles y aplicar inteligencia artificial para la optimización de procesos.
La reestructuración no solo busca optimizar operaciones internas, sino también mejorar la percepción del mercado, ya que las acciones de Telefónica han mostrado un desempeño inestable, acumulando una caída del 20,6% desde el anuncio de su plan estratégico Transform & Grow. Con la meta de un crecimiento compuesto en ingresos y EBITDA ajustado entre el 2,5% y el 3,5% para el período 2028-2030, la empresa aspira a recuperar la confianza de sus inversores a través de medidas más eficaces y una clara dirección estratégica.
