En el mundo del emprendimiento, es común que los propietarios de empresas miren hacia compañías exitosas y piensen: “Desearía haberlo pensado yo”. Ya sea Salesforce, Patagonia o un competidor que parece haber descubierto la fórmula del éxito, la admiración es generalizada. Sin embargo, el enfoque de muchos emprendedores tiende a centrarse en la figura del fundador en lugar de indagar en los sistemas que hacen a estas empresas verdaderamente efectivas.
Estudiar a los líderes a menudo significa examinar sus hábitos, rutinas diarias o estilos de liderazgo. Sin embargo, lo que generalmente se pasa por alto son los sistemas de comunicación, responsabilidad y procesos documentados que sustentan estos negocios. El verdadero valor de las organizaciones exitosas radica en la repetibilidad de sus resultados, facilitada por estructuras sólidas.
Cultura organizacional y su impacto en el éxito
Un ejemplo revelador se presenta a través de la iniciativa de un socio comercial con una robusta participación filantrópica. En esta empresa, el involucramiento comunitario no era solo una actividad esporádica; estaba entrelazado con la cultura organizacional y respaldado mediante procesos medibles. Aunque al principio muchos se sintieron desalentados por la magnitud del modelo, la clave no estaba en replicarlo, sino en entender por qué funcionaba.
El éxito provenía de alentar a los empleados a interactuar con sus comunidades y recompensar dicha participación. En lugar de imitar la estructura, se puede crear una versión adaptada a las propias circunstancias de cada negocio, por ejemplo, estableciendo un seguimiento de las horas de voluntariado y ofreciendo incentivos por la participación comunitaria. Esta estrategia no solo refuerza el compromiso del equipo, sino que también se traduce en un retorno positivo; un estudio de Deloitte reveló que el 87% de los profesionales estadounidenses considera las oportunidades de voluntariado en el trabajo relevantes para su decisión de permanecer en una empresa.
Evaluando la comunicación y la claridad organizacional
Un desafío común en las pequeñas empresas es la falta de comunicación clara. A menudo, el propietario conoce la dirección de la empresa, pero asume que sus empleados también lo saben. Esta suposición puede llevar a malentendidos y frustraciones. Un simple ejercicio para evaluar esto es pedir a los líderes que escriban las tres principales prioridades de la empresa para el año siguiente. Los resultados pueden ser reveladores, con un porcentaje significativo de gerentes incapaces de articular incluso una prioridad clave.
La claridad es esencial para evitar que los equipos trabajen con suposiciones erróneas. Las organizaciones que se admiran suelen tener sistemas de comunicación establecidos que aseguran que todos comprendan y sigan las prioridades acordadas.
Definiendo estándares y procesos efectivos
La creación de estándares claros y la disciplina en los procesos son vitales para el rendimiento a largo plazo. Los negocios destacados definen lo que significa el éxito antes de que surjan problemas de rendimiento, estableciendo expectativas y orientando a los empleados hacia esos estándares. Esto es especialmente importante dado que, según un estudio de Gallup, solo el 47% de los empleados siente que comprende lo que se espera de ellos.
Para las pequeñas empresas, adoptar estas estructuras desde el principio podría facilitar un crecimiento sostenible. La documentación de procesos y la definición de responsabilidades no deben dejarse hasta alcanzar un tamaño considerable. La claridad en las prioridades y la medición del éxito son elementos cruciales que deben estar en su lugar desde el inicio.
Una reflexión para los emprendedores
La próxima vez que admire una empresa, considere formular preguntas como:
- ¿Qué comportamiento están tratando de fomentar?
- ¿Qué sistema refuerza ese comportamiento?
- ¿Cómo puedo construir una versión más pequeña dentro de mi negocio?
- ¿Cómo mediría si está funcionando?
Este tipo de cuestionamientos reorienta el enfoque desde la admiración hasta la implementación de prácticas efectivas que pueden adaptarse a cualquier negocio. En última instancia, lo más valioso que se puede aprender de las empresas exitosas a menudo se encuentra detrás de escena, en esos sistemas que fomentan su éxito continuo.
