El Papa elogia la actuación de la Iglesia francesa en la gestión de casos de pederastia, sin autocríticas.

El Papa elogia la actuación de la Iglesia francesa en la gestión de casos de pederastia, sin autocríticas.

El Papa León XIV ha hecho eco de su postura respecto al escándalo de la pederastia en la Iglesia católica durante su reciente viaje a Francia, marcando un giro en el enfoque de su pontificado. En su discurso a obispos franceses, omitió la autocrítica y las disculpas a las víctimas, describiendo el fenómeno como un «doloroso flagelo». A pesar de las críticas, su mensaje se centró en elogiar el esfuerzo de la Iglesia en la gestión de este problemática.

La Conferencia Episcopal de Francia ha tomado medidas significativas, incluyendo un informe independiente en 2021 que estimó 330,000 víctimas desde 1950. Esto ha permitido avanzar en mecanismos de escucha y compensación, generando un contraste notable con la respuesta negativa de otras naciones, como España. Este viaje del Papa, el primero a Francia desde 2008, se convierte en un momento clave para examinar cómo se abordará la cuestión del abuso en el futuro.

Durante su intervención, el Papa destacó la firmeza con la que los obispos han enfrentado el tema de los abusos: “Han dado pasos valientes para responder a estos desafíos”, afirmó, reconociendo la dificultad que estos esfuerzos han supuesto. Reconoció la necesidad de continuar avanzando en la prevención y protección, especialmente para apoyar a los sacerdotes, quienes también están bajo su cuidado.

Jean-Marc Aveline, arzobispo de Marsella y presidente de la Conferencia Episcopal de Francia, también se centró en la experiencia de las víctimas: “Hemos aprendido a ver estos hechos desde su perspectiva, lo cual ha iniciado un largo proceso de conversión”. Estas palabras subrayan la necesidad de ahondar en la atención y reparación a las víctimas, una temática que genera creciente atención y demanda de respuestas adecuadas.

Encuentro con Víctimas y la Crítica de la Comunicación

El encuentro programado del Papa con siete víctimas en la misma jornada ha suscitado reacciones mixtas. Grupos de supervivientes consideran que este formato es insuficiente dado el vasto alcance del escándalo. Este problema ha sido objeto de discusión en las últimas décadas, sin que se hayan tomado decisiones contundentes bajo el mandato actual del Papa. En su anterior visita a España, León XIV también evitó abordar el tema de manera directa.

Las palabras del Papa son especialmente significativas después de un análisis del informe sobre el escándalo en Francia, donde había declarado que “este es el momento de la vergüenza”. Su actual postura parece sugerir un enfoque en mirar hacia adelante, como él mismo lo ha mencionado en entrevistas previas.

De los asistentes al encuentro con el Papa, se conocen historias conmovedoras. Entre ellos está Jean-Marie Delbos, víctima en el colegio Notre-Dame de Bétharram, y Véronique Garnier, que sufrió abusos de un sacerdote en su parroquia. También figura Jérôme Guillement, quien ha compartido su experiencia a través de varios libros. Además, Olivier Mardi y Bertrand Virieux representan luchas significativas contra el abuso en sus comunidades.

Estas historias reflejan la urgencia de un cambio dentro de la Iglesia, que a pesar de los intentos por abordar estas cuestiones, continúa enfrentando críticas por su gestión. Este viaje del Papa a Francia promete ser un hito en la forma en que la Iglesia hace frente a su pasado y busca un camino de reconciliación y justicia para las víctimas.