El próximo 1 de octubre, la Tarifa de Último Recurso (TUR) de gas se enfrentará a una de las incrementos más significativos en su historia, con proyecciones que indican un aumento del 54% en el costo para los hogares. Esta situación se produce en un contexto de escalada de precios del gas en los mercados internacionales, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
Para una familia promedio que utiliza calefacción a gas, el costo anual podría ascender de aproximadamente 600 euros a unos 910 euros, lo que representa un incremento de 310 euros. Otros análisis, como los del comparador energético Hello Watt, sugieren que el aumento podría ser incluso mayor, alcanzando un 71,5% en la tarifa regulada a partir del mes de octubre.
La magnitud de esta subida se debe a la metodología a través de la cual se revisa la TUR. Esta revisión incluirá por primera vez el costo del gas destinado a los meses de invierno, el cual tendrá un peso significativo del 46,7% en el cálculo del aprovisionamiento. Actualmente, los futuros del gas están cotizando alrededor de 78,9 euros por megavatio hora (MWh), más del doble de los 33 euros registrados en octubre de 2022.
Impacto en los usuarios de la TUR
La subida será notable especialmente para aquellos en la TUR 2, destinada a hogares con consumos anuales entre 5,000 y 15,000 kWh. De acuerdo con la OCU, el coste por kWh aumentará de 4,12 a aproximadamente 6,95 céntimos, un incremento cercano al 69%. Aunque el impacto en la factura final será mitigado por otros componentes incluidos, el efecto global aún será considerable.
Por otro lado, Hello Watt anticipa que el costo del gas se disparará un 111,3% en octubre. Así, el precio total por kWh podría alcanzar los 7,07 céntimos, superando los 6,75 céntimos, que hasta ahora representaba el máximo histórico registrado en enero de 2023.
Funcionamiento de la tarifa regulada
Este significativo aumento se puede atribuir a la fórmula empleada para calcular la TUR, la cual trata de manera diferente la evolución del gas en distintas épocas del año. Mientras que las revisiones de octubre y enero se basan en el precio del gas, durante la primavera y verano predominan los precios del petróleo. Esto había permitido que el encarecimiento reciente no se reflejara completamente en la tarifa regulada, pero ya, con el inicio del otoño, el nuevo costo del gas se incorpora de lleno al cálculo.
A esta presión se suman el aumento del precio del petróleo y un euro más débil, con el Brent cotizando en una media de 99,4 dólares por barril en los últimos seis meses y el euro en torno a 1,152 dólares.
Reacciones y soluciones posibles
La inminente subida de la TUR ha llevado a un fuerte clamor por parte del Gobierno y sindicatos como CCOO y UGT, los cuales han solicitado la reactivación de la «excepción ibérica». Este mecanismo, que España y Portugal aplicaron anteriormente, buscaba contener el impacto del gas en el mercado eléctrico, limitando su precio para las centrales eléctricas.
Sin embargo, la propuesta ha encontrado resistencia en el sector eléctrico. La Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (Aelec), que agrupa a importantes compañías como Endesa e Iberdrola, argumenta que las circunstancias actuales son distintas y advierte que volver a intervenir en el mercado podría trasladar costos adicionales a los consumidores no expuestos directamente a los precios mayoristas.
El Ministerio de Economía se enfrenta ahora al reto de decidir si incluir alguna medida en el nuevo decreto anticrisis antes de la implementación de la revisión de la TUR, lo que podría influir significativamente en la economía de los hogares de cara al invierno.
