Falta de ingenieros en Oregon: Donación histórica de $1,000 millones por parte del cofundador de Nike podría marcar la diferencia.

Falta de ingenieros en Oregon: Donación histórica de $1,000 millones por parte del cofundador de Nike podría marcar la diferencia.

Phil Knight, cofundador de Nike, junto a su esposa Penny, ha realizado un compromiso significativo con el futuro de la educación en ingeniería en Estados Unidos, donando 1.000 millones de dólares al College of Engineering de la Universidad de Oregón. Este aporte, anunciado el miércoles, marca la mayor contribución individual hecha a una universidad pública integral, lo que subraya la importancia de la iniciativa en el campo de la ingeniería.

El Campus Knight, que fue inaugurado en 2016, alberga el primer departamento de ingeniería de la universidad y recibe anualmente a más de 500 estudiantes y formadores en sus instalaciones. Antes de esta nueva donación, los Knights ya habían realizado aportes de 500 millones en 2016 y nuevamente en 2021, elevando su contribución total a 2.000 millones de dólares. Estos fondos han sido fundamentales para el desarrollo de una infraestructura académica sólida y moderna.

Oregón, un centro tecnológico de semiconductores

El enfoque académico del Campus Knight se centra en la investigación en bioingeniería, ciencia de datos biomédicos y formación de mano de obra altamente calificada. Bob Guldberg, director ejecutivo del campus, enfatiza la importancia de alinear el plan de estudios con las necesidades del sector: «Salimos a descubrir lo que las empresas requieren y diseñamos nuestro curriculum en función de eso. A medida que creamos talento, atraemos más empresas, que a su vez emplean a nuestros estudiantes».

Las proyecciones del Bureau of Labor Statistics indican que los empleos en STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) crecerán un 8,1% entre 2024 y 2034, en comparación con el 3,1% en todos los demás sectores laborales. Ante esta tendencia, los Knights han manifestado su compromiso de cerrar la brecha existente entre la creciente demanda de talento y la capacitación de nuevos profesionales en ingeniería.

A pesar de que Oregón alberga casi una décima parte de la fuerza laboral de semiconductores del país, la cantidad de ingenieros entrenados en el estado es desproporcionadamente baja en comparación con otras regiones líderes en la industria. La nueva donación de 1.000 millones de dólares facilitará la construcción de un tercer edificio, nuevos laboratorios y la contratación de más facultativos, recursos que son indispensables para afrontar la falta de profesionales en el sector.

Se estima que Oregón necesitará llenar 2.500 vacantes anuales en el ámbito de la ingeniería, una tarea complicada dado que la disponibilidad de ingenieros locales no es suficiente para satisfacer esta alta demanda. La decisión de los Knights representa un paso crucial hacia la creación de un ecosistema educativo y laboral que pueda responder adecuadamente a los retos que plantea la industria tecnológica en constante evolución.