El próximo octubre se presenta como un mes crucial para las familias que deben reducir su jornada laboral para cuidar a un hijo afectado por cáncer u otra enfermedad grave. La Seguridad Social está en proceso de reformar la prestación conocida como CUME (compensación por cuidados de menores), con el objetivo de ampliar las situaciones protegidas y facilitar el acceso a esta ayuda vital.
Reformas clave en la prestación CUME
La prestación CUME tiene como propósito principal compensar los ingresos que pierde un trabajador cuando decide reducir significativamente su jornada laboral para brindar cuidado directo y continuo a un hijo que requiere atención especial por una enfermedad grave. Actualmente, el subsidio corresponde al 100 % de la base reguladora típica para la incapacidad temporal, aunque se distribuye en función de la reducción de la jornada. Por ejemplo, si un trabajador reduce su jornada en un 50 %, la compensación se ajustará proporcionalmente a esa reducción.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha destacado que la nueva normativa se aprobará durante octubre. Este cambio la busca agilizar procesos que, hasta ahora, han sido difíciles para los beneficiarios, como los informes médicos y las prórrogas. Esta actualización también planea incluir nuevas enfermedades en el listado que da acceso a la prestación y simplificar los trámites para demostrar la necesidad de cuidados.
Nuevas enfermedades y facilidades administrativas
Entre los cambios más relevantes, se contempla la inclusión de trastornos como el trastorno del espectro autista y el síndrome del neurodesarrollo Poirier-Bienvenu en el listado de enfermedades elegibles. Esta modificación tiene como meta evitar que se requiera una reforma amplia cada vez que surjan nuevos conocimientos médicos sobre patologías que pueden justificar el acceso a la prestación. Asimismo, se establecerá un mecanismo para actualizar regularmente este listado conforme a los avances científicos.
Un cambio también impactante es la extensión del periodo de prórrogas. Actualmente, la prestación se reconoce inicialmente por un mes con prórrogas de hasta cuatro meses. Con la reforma, este plazo se extenderá a ocho meses, lo que reducirá la burocracia sin comprometer la necesidad de cuidados que requiere el menor.
Además, el nuevo reglamento permitirá que los hijos con enfermedades graves puedan participar en prácticas formativas, sin que esto afecte su elegibilidad para la prestación. Se implementarán también normas más claras para las familias en situaciones de separación o convivencia compartida, lo que facilitará el acceso a la ayuda en circunstancias diversas.
Acceso a más trabajadores y límites en la edad
La reforma permitirá que más trabajadores a tiempo parcial accedan a la prestación, eliminando restricciones que antes excluían a quienes tenían una jornada muy reducida. Esto promete incluir a familias que anteriormente quedaban fuera del beneficio, debido a la duración de su jornada laboral.
No obstante, uno de los temas más criticados, relacionado con la edad máxima para el acceso a la prestación, permanecerá sin cambios en esta reforma. Actualmente, la ayuda se extingue al alcanzar los 23 años, salvo en casos de discapacidad grave, donde se extiende hasta los 26 años. Se anticipa que se presentará una iniciativa legislativa para revisar estos límites en el futuro, atendiendo las preocupaciones de las familias que argumentan que alcanzar esa edad no necesariamente implica que la necesidad de cuidados haya terminado.
Con estas reformas en camino, se espera que la prestación CUME se convierta en un recurso más accesible y útil para aquellas familias que enfrentan el difícil reto de cuidar a un hijo con una enfermedad grave. La evolución de la normativa refleja un compromiso por parte del Gobierno para atender mejor las realidades y necesidades de estos trabajadores y sus familias.
