OHLA y Sando logran adjudicación de 241 millones para el tramo del AVE Burgos-Vitoria

OHLA y Sando logran adjudicación de 241 millones para el tramo del AVE Burgos-Vitoria

OHLA ha sido seleccionada para liderar una Unión Temporal de Empresas (UTE) que se encargará de la construcción de uno de los tramos más emblemáticos de la futura línea de alta velocidad entre Burgos y Vitoria. Este contrato, adjudicado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, se cifra en 241,6 millones de euros para la sección que conecta Manzanos, en Álava, con La Puebla de Arganzón, en Burgos.

La UTE que se encargará del proyecto está conformada por OHLA con una participación del 40%, junto a Construcciones Sánchez Domínguez-Sando (26%), Altuna y Uria (17%) y CHM Obras e Infraestructuras (17%). Este consorcio trabajará en la construcción de siete kilómetros de vía, con un plazo de ejecución de 48 meses, manteniendo el plazo establecido en la licitación inicial de Adif. Sin embargo, el valor de la adjudicación supera el importe original, el cual era de 225,2 millones de euros.

El proceso de selección no estuvo exento de controversia, ya que tres propuestas fueron excluidas por no justificar adecuadamente sus ofertas económicas, consideradas anormalmente bajas. Entre las candidaturas descartadas se encontraba la presentada por Acciona Construcción.

Un tramo diseñado para la complejidad

El tramo adjudicado es significativamente complejo, no solo por su longitud, sino también por su trazado que incluye la construcción de siete viaductos, los cuales abarcarán un total de 2,5 kilómetros. Este componente representa casi un tercio del recorrido proyectado.

Uno de los viaductos más destacados será el que cruce sobre el río Zadorra, que se extiende más de un kilómetro y alcanzará alturas de hasta 50 metros. Esta estructura estará diseñada con un arco de hormigón de 222 metros, lo que le permitirá salvar no solo el río, sino también las infraestructuras que intersectan en esa zona, incluyendo la línea convencional Madrid-Hendaya y las carreteras N-1 y A-1.

El trayecto comenzará en Manzanos y se extenderá hacia la provincia de Burgos, pasando por el Condado de Treviño, territorio burgalés rodeado completamente por Álava. Esta vialidad es parte de un proyecto de alta velocidad que totaliza 96,6 kilómetros de longitud, diseñado con vía doble y ancho estándar, e incluye un bypass de vía única en Miranda de Ebro para facilitar el tránsito de trenes tanto de paso como aquellos que realicen paradas.

Adif ha fraccionado la construcción de la línea en siete tramos. A parte del que se le ha adjudicado a la UTE de OHLA, el tramo Pancorbo-Ameyugo, que abarca 8,4 kilómetros, ya se encuentra en ejecución, mientras que otros segmentos del proyecto están en diferentes etapas de contratación.

Finalmente, esta línea de alta velocidad entre Burgos y Vitoria será esencial para el desarrollo del Corredor Atlántico, conectando el País Vasco con la red de alta velocidad y facilitando la continuidad de la línea Madrid-Valladolid-Burgos. Además, se proyecta que este trazado se enlazará con la Y Vasca y se extenderá hasta la frontera con Francia, fortaleciendo así la infraestructura de movilidad en la región.