En un contexto empresarial donde se reaviva el debate sobre la manufactura en Estados Unidos, Michael Van Steenburg emerge como una figura prominente con su nueva startup, Modal Motors. Con una trayectoria de más de diez años en la construcción de motores eléctricos en América del Norte, Van Steenburg está decidido a innovar en el sector de la tecnología, específicamente en el diseño de motores eléctricos sin depender de imanes de tierras raras.
La decisión de Modal Motors de optar por un enfoque libre de estos materiales responde a las crecientes tensiones comerciales y restricciones impuestas por China en el acceso a productos de tierras raras. Van Steenburg señala que es fundamental reducir la dependencia de la cadena de suministro china, una estrategia que podría marcar la diferencia en el futuro de la manufactura estadounidense.
Participante en el Startup Battlefield 200, que tendrá lugar en el próximo TechCrunch Disrupt, Van Steenburg considera que su propuesta es urgente y necesaria. Explica que muchas empresas están intentando ‘reshoring’ sus operaciones, pero a menudo limitándose a replicar motores chinos en tierras estadounidenses, lo que no resuelve el problema de fondo: la disponibilidad de materiales de tierras raras en el país aún está lejos de ser una realidad.
Modal Motors trabaja en dos productos innovadores. El primero es un motor eléctrico compacto diseñado para drones, que también puede utilizarse en ventiladores, extractores y actuadores. Este motor busca maximizar la densidad de par y la eficiencia al mismo tiempo que reduce el peso. El segundo producto, más audaz, es denominado “Hybrid Enigma Drive”, un motor eléctrico plano que se adapta a espacios de perfil bajo, lo que le confiere una versatilidad única.
El trasfondo de Van Steenburg en la industria automotriz se refleja en el desarrollo de estos motores, pero lo que añade un toque irónico a su trabajo es su historia previa en la década de 1990, cuando colaboró en un sistema de tren motriz híbrido para un automóvil que China había denominado el “Coche del Pueblo”. Esta experiencia ha moldeado su perspectiva sobre la evolución del sector y la necesidad de adaptarse a los desafíos contemporáneos.
Reflexionando sobre su trayectoria, Van Steenburg expresa su preocupación por la monopolización de la cadena de suministro de tierras raras por parte de China. Afirma que ha sido un proceso prolongado e inevitable que ha llevado a una dependencia peligrosa. Sin embargo, se muestra optimista y convencido de que es posible hacer las cosas de manera diferente y desafiar las convenciones del mercado.
Con Modal Motors, Van Steenburg no solo busca introducir productos innovadores, sino también cambiar la narrativa en torno a la manufactura de tecnología en Estados Unidos, marcando un paso hacia la independencia industrial.
