Refuerzan la frontera de Ceuta y Melilla ante posibles entradas masivas durante las elecciones en Marruecos

Refuerzan la frontera de Ceuta y Melilla ante posibles entradas masivas durante las elecciones en Marruecos

La gestión de la inmigración en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla se ha intensificado en los últimos días, especialmente ante las alertas sobre una posible entrada masiva de inmigrantes coincidiendo con las elecciones en Marruecos, programadas para el 23 de septiembre. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha expresado su preocupación en una reciente rueda de prensa, subrayando la necesidad de colaboración constante con las autoridades marroquíes para abordar esta situación.

Las autoridades españolas han implementado un refuerzo en la seguridad fronteriza, enviando tres pelotones de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía a Ceuta y Melilla. Esta medida se toma como precaución ante los informes recibidos a través de redes sociales que alertan sobre posibles intentos de entrada masiva.

Durante su visita al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), el ministro reveló que se están llevando a cabo unos 105 triajes diarios. Hasta el momento, se han procesado a cerca de 2.500 adultos y 1.700 menores, aunque el proceso para identificar a los niños se ha visto retrasado por la falta de un representante legal designado por el Gobierno ceutí. A partir de mañana, se prevé incrementar el número de triajes de menores a 50 diarios, en un intento por agilizar los procedimientos.

Sin embargo, las cifras sobre la situación de los inmigrantes varían. Marlaska ha estimado en aproximadamente 3.500 el número de personas que permanecen en las calles de Ceuta, un dato en desacuerdo con las cifras del gobierno local, que ha reclamado una mayor transparencia en el recuento de inmigrantes. Este desfase numérico resalta la complejidad de la gestión de la inmigración en la región.

Desafíos en la identificación y retorno

El proceso de devolución de inmigrantes ha enfrentado obstáculos. La falta de un representante legal ha generado retrasos significativos en la identificación de menores y en la gestión de sus expedientes. Marlaska ha enfatizado que se necesitará una cooperación decisiva con el gobierno de Ceuta para facilitar estos retornos, indicando que cada caso será evaluado individualmente.

El ministro también ha informado sobre la operación de retorno de inmigrantes ya identificados. Hasta ahora, alrededor de 1.600 personas han regresado voluntariamente a Marruecos, mientras que más de 168 han sido detenidas y trasladadas al Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) para su deportación. Estos esfuerzos buscan enviar un mensaje claro sobre la política de asilo de España, que muestra un bajo porcentaje de aceptación de solicitudes por parte de ciudadanos marroquíes, estimando que solo el 1% de las peticiones son concedidas.

La situación en las ciudades autónomas presenta un desafío constante para el Gobierno español, que debe equilibrar la seguridad fronteriza con el manejo humanitario de quienes buscan asilo. La cooperación con Marruecos y la optimización de los recursos en el ámbito local se tornan esenciales para enfrentar esta crisis de manera efectiva y humanitaria.