El XXIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar se llevará a cabo del 4 al 6 de octubre en Madrid, marcando una ocasión significativa en la que el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, inaugurará el evento por primera vez. Hasta ahora, había sido una presencia recurrente del rey Felipe VI en estos encuentros, pero su agenda le impide asistir este año, lo que ha llevado a que Sánchez asuma el protagonismo en la apertura de un congreso que aglutina a importantes figuras del sector empresarial familiar en España.
La ceremonia de inauguración dará inicio el domingo 4 de octubre, con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, al frente. Al día siguiente, la apertura institucional contará con la participación del presidente del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), Eloi Planes, así como de Sánchez, quien no acudía a esta cita desde 2018. Este regreso marca un cambio en la dinámica de la relación entre el Gobierno y el sector familiar, crucial para la economía española.
El IEF ha reconocido los esfuerzos de la Casa Real por facilitar la asistencia del Rey al congreso y ha expresado su deseo de que Felipe VI pueda participar en futuras ediciones. A pesar de su compromiso con el evento, la última intervención de Sánchez en un congreso anual del IEF tuvo lugar hace cinco años, lo que ha alimentado críticas sobre su conexión con la empresa familiar, a pesar de su importancia en la economía nacional.
El evento también contará con la presencia del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y será clausurado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. La estructura del congreso, que incluye conferencias y mesas redondas, tiene como objetivo fortalecer el papel de la empresa familiar y su contribución al empleo y crecimiento económico en el contexto actual.
En su última intervención en un evento del IEF, el presidente subrayó la importancia de las empresas familiares en la creación de empleo y ha instado a estas a explorar la posibilidad de mejorar las condiciones salariales de los trabajadores, alineando los beneficios corporativos con el bienestar social. Este mensaje se enmarca en una estrategia más amplia para fomentar un clima empresarial que valore tanto la libertad económica como la responsabilidad social.
La presencia activa de Sánchez en este congreso es vista como una oportunidad tanto para escuchar las preocupaciones del sector como para establecer un diálogo más constructivo en el futuro. No obstante, su regreso plantea la expectativa de una nueva fase en la cooperación entre el Gobierno y uno de los pilares fundamentales de la economía española.
