El Banco Santander está en proceso de negociar un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a sus filiales tecnológicas, Santander Digital Services y Gravity. Esta medida se justifica por necesidades organizativas, en vista de que gran parte del trabajo relacionado con el lanzamiento de nuevos productos y plataformas ha llegado a su fin.
Gravity, responsable de la plataforma que soporta el núcleo bancario de la entidad, está en la fase final de implementación de su tecnología, habiendo completado su despliegue en todos los mercados, excepto en Brasil. Esta reestructuración busca optimizar las operaciones de ambas filiales en un contexto donde el enfoque se centra en la eficiencia tras la finalización de los desarrollos más significativos.
Hasta el momento, el banco solo ha comunicado a los sindicatos su intención de desarrollar este ERE de manera negociada. No se ha formalizado aún la mesa de negociación ni se han realizado reuniones con representantes de los trabajadores para discutir detalles como la magnitud de la reducción de plantilla y las condiciones específicas para aquellos afectados.
Reciente Plan de Prejubilaciones
Este anuncio llega pocos meses después de que el banco completara un plan de prejubilaciones para empleados de mayor edad. A diferencia del ERE propuesto, este plan no establece objetivos de reducción de plantilla, sino que actúa como un marco regulador para facilitar salidas voluntarias e incentivadas. Esto significa que tanto la empresa como los trabajadores pueden decidir si proceder con las prejubilaciones, lo que genera un enfoque más flexible y consensuado.
Las últimas cifras disponibles indican que Santander Global Technology & Operations, la entidad matriz de Santander Digital Services, contaba con una plantilla media de más de 10,000 empleados el año pasado, periodo en el cual sus beneficios se triplicaron, alcanzando más de 16,4 millones de euros.
Movilizaciones Sindicales
En un contexto de crecientes tensiones laborales, el sindicato CCOO ha anunciado un calendario de movilizaciones para los próximos meses, denunciando un «insoportable clima laboral» en un momento en que las entidades financieras están reportando beneficios récord. Se han programado diversas manifestaciones y concentraciones a lo largo de octubre y noviembre, además de contemplar un posible paro parcial de dos horas en diciembre, según las declaraciones de representantes sindicales de las principales entidades bancarias en España.
Este panorama plantea un otoño complejo para el sector bancario, donde la reestructuración interna y la presión laboral podrían complicar aún más las dinámicas del entorno financiero en el país.
