Estados Unidos se propone alcanzar una flota de 500 drones de combate para 2032: descubre los cazas inteligentes FQ-42 Vengeance y FQ-44 Fury.

Estados Unidos se propone alcanzar una flota de 500 drones de combate para 2032: descubre los cazas inteligentes FQ-42 Vengeance y FQ-44 Fury.

Estados Unidos está intensificando sus esfuerzos en el desarrollo de sistemas autónomos dentro de su estrategia de defensa. La Fuerza Aérea ha anunciado planes ambiciosos que incluyen la incorporación de 500 aviones de combate no tripulados para el año 2032. Además, se prevé la adquisición de aproximadamente 1,000 sistemas de cazas semiautónomos, diseñados para aumentar la eficacia y la seguridad en operaciones aéreas en entornos de combate.

El secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, presentó recientemente los nombres de dos nuevas aeronaves de combate colaborativas: el FQ-42 Vengeance y el FQ-44 Fury. Estos cazas están destinados a complementar sus equivalentes tripulados y a mejorar significativamente las capacidades operativas del poder aéreo estadounidense. Aunque no se ha revelado el costo exacto de cada aeronave, se estima que alcanzará los 20 millones de dólares una vez que se inicie la producción a gran escala.

El desarrollo de cazas autónomos no es exclusivo de Estados Unidos. Otras naciones, como el Reino Unido y Suecia, también están explorando esta tecnología. BAE Systems ha introducido el Brontanax, el primer avión de combate colaborativo no tripulado británico, mientras que Saab ha presentado el A3-001, un concepto de caza no tripulado que complementará a combatientes ya existentes.

Características del FQ-42 Vengeance

El FQ-42 Vengeance, fabricado por General Atomics, sustituye su antiguo nombre, Dark Merlin. Este avión se caracteriza por su diseño modular, que facilita la integración rápida de diversas misiones y software de autonomía. Este modelo está ideado para operar en espacios aéreos conflictivos y se integrará con cazas de última generación como el F-35 Lightning II y el F-22 Raptor.

A pesar de que muchos de sus detalles son clasificados, se estima que el FQ-42 tiene una longitud de 11 metros y una envergadura de 9 metros, con una autonomía que va de 6 a 8 horas. Su fuselaje furtivo y motor a reacción le otorgan una ventaja estratégica al evadir detección radar. Sin embargo, la doctrina de la USAF exige que un operador humano conserve la autoridad final en las operaciones de combate, asegurando así un control sobre las decisiones críticas.

El YFQ-44 Fury

El YFQ-44A está diseñado para garantizar la superioridad aérea y se centra en la autonomía y el costo optimizado. Con un tamaño similar a la mitad de un F-16, este avión no está concebido como un piloto remoto, sino que operará de forma semiautónoma bajo un sistema de inteligencia artificial conocido como Anduril Lattice, lo que le permite ejecutar misiones de manera autónoma.

El YFQ-44A ha hecho historia al llevar a cabo su primer vuelo semiautónomo en 2025. Durante este vuelo, la aeronave demostró su habilidad para identificar y atacar objetivos, aumentando la efectividad en combate. En julio de 2026, realizó con éxito el lanzamiento de un misil AIM-120 AMRAAM, validando su rol como herramienta de armamento avanzada en conjunto con cazas tripulados.

Con estos avances, ambos modelos anticipan un cambio significativo en la manera en que se proyecta el poder aéreo de Estados Unidos, buscando asegurar una ventaja competitiva en el ámbito militar mediante la incorporación de tecnología de vanguardia.