La selección femenina de baloncesto ha alcanzado una etapa crucial en el Mundial tras superar la sorpresiva derrota ante Mali. Con una victoria contundente sobre Japón (59-79), lograron asegurarse el liderato del grupo, lo que les permite acceder directamente a los cuartos de final sin la necesidad de un play-in adicional. Este éxito también fue complementado por la victoria de Alemania sobre su adversario, lo que consolidó la posición de España en la primera plaza.
El equipo no volverá a competir hasta el jueves, cuando se enfrente a Australia, el segundo clasificado del grupo C. Las australianas llegan a este encuentro tras un difícil partido contra Italia, donde tuvieron que esforzarse para mantener su ventaja, terminando con un marcador de 80-82. Cabe destacar que el equipo español enfrentará esta contienda con bajas potenciales importantes en el lado australiano, ya que Alanna Smith no participará y Ezi Magbegor podría estar también ausente.
El camino hacia la victoria
Si las jugadoras españolas avanzan más allá de los cuartos, se encontrarán en las semifinales con el temido equipo de Estados Unidos, que hasta el momento ha demostrado ser uno de los grandes favoritos al título. Las estadounidenses, a pesar de un complicado partido contra Italia, mostraron su dominio en una contundente victoria frente a República Checa (105-64), asegurando así el liderato de su grupo con un rendimiento arrollador.
El enfoque del equipo español en este momento es interno. El seleccionador Miguel Méndez ha declarado que la prioridad es recuperar a las jugadoras y prepararse centrándose en su propio estilo de juego. «Lo importante es recuperarnos, suplementar y enfocarnos en nosotras, en nuestro baloncesto», afirmaba con determinación. Este enfoque también permite al equipo contar con un día extra para prepararse de manera óptima para el enfrentamiento crítico en cuartos de final, lo cual es una ventaja significativa.
Jugadoras como Iyana Martín han expresado su agradecimiento por el tiempo añadido para mejorar y ajustarse antes del partido. Por su parte, Maite Cazorla ha resaltado la capacidad del equipo para adaptarse a diversos estilos de juego, enfatizando que su enfoque debe permanecer en el crecimiento y desarrollo del equipo: «Sólo podemos controlar lo que podemos controlar, así que ahora a descansar y a pensar en nosotras, en el paso que queremos dar y en el equipo en el que nos queremos convertir».
