Meta ha dado un giro inesperado en su estrategia organizativa al solicitar la vuelta de algunos de sus colaboradores individuales en la división de Inteligencia Artificial Aplicada (AAI) a roles gerenciales. Esta sorpresiva decisión ha captado la atención, ya que la compañía había emprendido un camino hacia la reducción de la burocracia en un intento por agilizar sus procesos internos.
Desde la creación de la división AAI en marzo, Meta había adoptado un enfoque de estructura plana, promoviendo que siete gerentes pudieran supervisar hasta 50 colaboradores individuales. Esta propuesta buscaba mejorar la eficiencia, reduciendo la cantidad de niveles jerárquicos que complican la toma de decisiones y el flujo de trabajo. Sin embargo, la reciente acción de solicitar el regreso a la gestión de algunos de estos colaboradores sugiere una reevaluación de esta estrategia.
Este cambio es particularmente relevante en el contexto de un movimiento más amplio en el mundo corporativo, donde muchas empresas han estado implementando recortes en los niveles de gestión. El fenómeno conocido como “Gran Aplanamiento” ha sido una tendencia observable, con Meta liderando el camino durante su “Año de Eficiencia” en 2023. La compañía no solo eliminó capas de gestión, sino que también redujo su plantilla en un 10% a inicios del año, en una medida que afectó a varios gerentes.
El aumento en el número de empleados que reportan a un mismo gerente ha sido notable; el promedio ascendió de 10.9 en 2024 a 12.1 en 2025, marcando un incremento cercano al 50% desde 2013, según estudios recientes. Este fenómeno refleja una necesidad más amplia entre las corporaciones de adaptarse a una estructura más dinámica y menos jerárquica.
Este contexto de transformación también se ha materializado en otras grandes empresas como Uber, que recientemente anunció una reducción del 10% en su fuerza laboral, lo que equivale a aproximadamente 3,300 trabajadores. Parte de esta reestructuración involucra la reducción de empleados en posiciones muy alejadas de la dirección ejecutiva, con el objetivo de simplificar su estructura organizativa y optimizar los procesos internos.
Aunque las recientes reincorporaciones de exgerentes en Meta podrían interpretarse como una respuesta a desafíos internos, no son las primeras modificaciones de personal en la división AAI. También se habían dejado ir a algunos empleados bajo la percepción de que fueron asignados a esta nueva división sin su pleno consentimiento, lo que ha generado ciertas tensiones dentro del equipo.
La evolución del enfoque de Meta hacia la gestión y la estructura organizativa pone de manifiesto las complejidades que enfrentan las corporaciones en su camino hacia la eficiencia y la adaptabilidad. A medida que estos cambios continúan desarrollándose, será esencial observar cómo influyen en la cultura y el rendimiento general de la empresa.
