Plus Ultra invierte 530.000 euros en presunta mediación de Zapatero para asegurar rescate financiero

Plus Ultra invierte 530.000 euros en presunta mediación de Zapatero para asegurar rescate financiero

El expresidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, ha confirmado su papel en el polémico rescate de 53 millones de euros que recibió la aerolínea durante la pandemia. En su declaración ante el juez José Luis Calama, Martínez Sola admitió que se utilizó aproximadamente el 1% del total del rescate para facilitar la supuesta mediación de José Luis Rodríguez Zapatero, aunque no detalló los tipos de gestiones que habría realizado el exjefe del Gobierno español.

La investigación, que se enmarca en el caso Plus Ultra, contempla a Zapatero como el presunto líder de una red de tráfico de influencias relacionada con este rescate otorgado por el Gobierno de Pedro Sánchez en 2021. De acuerdo con el exdirectivo, la decisión de pagar alrededor de 530.000 euros a Julio Martínez Martínez, socio del expresidente, fue adoptada en un contexto de urgencia debido a la crítica situación financiera de la aerolínea. Así, aseguraron que consideraron que este paso era necesario para que Zapatero pudiera actuar como intermediario.

Sin embargo, Martínez Sola admitió que no dieron seguimiento a las gestiones de Zapatero, enfatizando que su principal preocupación era asegurar el éxito del rescate. Esta declaración se produjo después de que tanto él como el exCEO, Roberto Roselli, enviaran cartas al juez en julio, afirmando que habían compensado a Martínez Martínez por su mediación.

Los exdirectivos explicaron que, aunque eran conscientes de la intención de Martínez Martínez y Zapatero de cobrar por sus servicios, asumieron esta acción como un medio para garantizar la supervivencia de Plus Ultra, a pesar de no tener claro cuáles serían las gestiones específicas llevadas a cabo.

Análisis de los pagos

En el marco de la investigación, se destacó que los directivos pagaron el 1% del rescate en diferentes tramos entre 2020 y 2025. Parte de este monto, 249.000 euros, fue transferido a Análisis Relevante, mientras que otros 98.617 euros fueron dirigidos a Voli Analítica y 110.799 euros a Domotic Europe, empresas vinculadas al socio de Zapatero. Además, aunque se acordó que el pago total sería de 530.000 euros, finalmente aceptaron que parte del pago se realizara en especie, incluyendo 69.000 euros en billetes de clase ‘business’.

Martínez Sola y Roselli también mencionaron la emisión de facturas que justificaron como «honorarios mensuales» por informes que, aseguraron, eran irrelevantes para el funcionamiento de Plus Ultra y más bien encubrían la naturaleza de los pagos.

Los exdirectivos calificaron la situación como «desesperada», reconociendo que el trato con Martínez Martínez fue fruto de la urgencia por encontrar apoyo en un contexto crítico. Indicaron que este tipo de acuerdos no eran la norma y que su intención era actuar dentro de un marco completamente legal, a pesar de las circunstancias que les llevaron a involucrarse en este escándalo.

El papel de Zapatero

En cuanto a la relación con Zapatero, Martínez Sola indicó que su primer contacto ocurrió el 30 de abril de 2020, cuando recibió una llamada de un número oculto que resultó ser el expresidente. Durante la conversación, Martínez Sola expuso la crítica situación financiera de Plus Ultra y la necesidad urgente de acceder a un crédito ICO, aunque en ningún momento se discutieron honorarios o pagos por parte de Zapatero.

Las defensas de los exdirectivos afirmaron que, si bien Plus Ultra había cometido errores, su empresa no debería ser considerada una «sociedad pantalla». Destacaron su contribución al empleo y a la economía española, argumentando que su implicación en esta trama se debió a una situación de liquidez y no a actividades ilegales o ilegítimas.

El caso Plus Ultra se encuentra en una fase crucial de investigación, y las declaraciones de Martínez Sola y Roselli generarán un debate considerable sobre las prácticas de mediación en el ámbito empresarial y político, así como sobre la responsabilidad de los altos directivos en situaciones de crisis.