El ejército de EE. UU. desactiva el seguimiento publicitario en dispositivos de soldados tras informes de ataques específicos.

El ejército de EE. UU. desactiva el seguimiento publicitario en dispositivos de soldados tras informes de ataques específicos.

El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha tomado importantes medidas para proteger a sus tropas de amenazas relacionadas con el seguimiento de ubicación. Recientemente, se informó que las Fuerzas Armadas, incluyendo el Ejército, la Fuerza Aérea, la Marina y el Cuerpo de Marines, así como el Comando de Operaciones Especiales, han desactivado la función de seguimiento de publicidad en los dispositivos gubernamentales emitidos a sus miembros. Esta decisión surge en respuesta a preocupaciones sobre la seguridad, particularmente tras incidentes en los que adversarios extranjeros habrían utilizado datos de ubicación comercialmente obtenidos para dirigir ataques contra soldados estadounidenses en el Medio Oriente.

De acuerdo con una carta dirigida al senador Ron Wyden, el Departamento de Defensa ha implementado esta medida en smartphones y computadoras que utilizan sistemas operativos como iOS y Android, además de máquinas con Windows administradas dentro de su red militar. Esta acción se inscribe dentro de un esfuerzo más amplio por proteger la privacidad y seguridad de los militares, ya que se teme que datos de ubicación recogidos por aplicaciones puedan ser utilizados para localizarlos en el campo de batalla o en las bases militares.

Deshabilitar el ID de publicidad hace que sea más difícil para los adversarios identificar a los individuos, ya que los datos de ubicación se mezclan con aquellos que también han desactivado sus identificadores. A pesar de este avance, Wyden ha enfatizado que el uso de dispositivos personales por parte de los soldados y contratistas dentro de las bases aún podría poner en riesgo la seguridad, dado que estos dispositivos pueden continuar exponiendo a las tropas y a las instalaciones a ataques.

Este movimiento de protección se implementó de manera escalonada, con la Fuerza Aérea siendo una de las últimas en llevar a cabo los cambios en julio de este año. Es fundamental reconocer que, aunque el gobierno de EE. UU. es consciente de los riesgos que enfrenta su personal militar en relación con el uso de datos de ubicación, la comunidad de inteligencia y el FBI continúan adquiriendo esta información para actividades de vigilancia e inteligencia sin necesidad de una orden judicial.

Las medidas adoptadas por el Departamento de Defensa reflejan una creciente preocupación por la privacidad y la seguridad de los datos en un contexto global donde las amenazas se han vuelto más prevalentes y sofisticadas. Este nuevo enfoque podría ser un ejemplo a seguir por otras organizaciones que buscan proteger a sus empleados de las mismas vulnerabilidades.