La industria de las bebidas alcohólicas está experimentando una transformación notable, impulsada en gran medida por las preferencias de la Generación Z. Según cifras de 2022, las bebidas no carbonatadas representaron el 38% de los nuevos lanzamientos en el mercado de bebidas premixed, que tiene un valor de 22 mil millones de dólares, un aumento significativo respecto al 27% registrado en 2021.
Este cambio en la demanda se evidencia particularmente en la popularidad de bebidas como las de vodka con agua y tequila con agua, que han comenzado a desplazar a las clásicas opciones carbonatadas. Emily Aprigliano, una neoyorquina de 26 años, compartió su experiencia al cambiar a cócteles enlatados después de probar Surfside, destacando que la falta de burbujas evita esa sensación de saciedad. “No sientes el alcohol, así que son más fáciles de beber”, explicó.
Surfside, creada por Stateside Brands, con sede en Filadelfia, ha emergido como una de las marcas de alcohol de más rápido crecimiento en Estados Unidos. Su lema, “Sin burbujas, sin problemas”, encapsula la tendencia hacia opciones de bebidas más ligeras. En respuesta a esta creciente demanda, Boston Beer introdujo Sun Cruiser, que está ayudando a compensar la desaceleración de las ventas de su marca de seltzer Truly.
Innovación de Startups en el Mercado
Las startups más pequeñas ya anticipaban esta evolución. Jill Morrison, inspirada por una experiencia vacacional en la República Dominicana, lanzó Mom Water en 2021 junto a su esposo en el sur de Indiana. La marca se proyecta para superar el millón de cajas vendidas este año. Bryce Morrison, cofundador de Mom Water, subrayó que el panorama competitivo actual es diez veces más intenso que hace cinco años.
Incluso el gigante del hard seltzer, Gallo, está adaptándose a esta tendencia. Han lanzado Lucky One Lemonade en colaboración con Dave Portnoy, fundador de Barstool Sports, logrando vender un millón de cajas en sus primeros siete meses. Este éxito temprano sugiere que el auge de las bebidas carbonatadas está cediendo terreno, con un enfoque más fuerte en alternativas que priorizan la simplicidad y el sabor.
El cambio hacia bebidas no carbonatadas no solo refleja una evolución en el gusto de los consumidores, sino también una estrategia efectiva para atraer a un público más joven que busca opciones diversas y más ligeras. Las marcas que reconocen y responden a esta preferencia tienen el potencial de redefinir el mercado en los próximos años.
