Investigadores descubren un uso prometedor de los psicodélicos en los hongos mágicos.

Investigadores descubren un uso prometedor de los psicodélicos en los hongos mágicos.

Un reciente estudio en el campo de la investigación oncológica ha revelado un prometedor potencial de los psicodélicos, específicamente el compuesto psilocibina presente en los hongos mágicos, para proteger a los pacientes de cáncer de un efecto secundario debilitante: la neuropatía periférica causada por la quimioterapia. Este dolor crónico, que puede persistir durante años, afecta a un gran número de pacientes que enfrentan el tratamiento contra el cáncer.

La neuropatía periférica resulta de daños en los nervios de las extremidades, lo que puede derivar en sensaciones dolorosas y una disminución en la capacidad de sentir. Investigadores del MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas han demostrado que la administración de psilocibina a ratones antes de someterlos a quimioterapia puede prevenir el desarrollo de esta dolorosa condición.

En el estudio, los ratones recibieron dos dosis de psilocibina antes de someterse a seis rondas de quimioterapia en un periodo de seis meses. Los resultados fueron sorprendentes: los animales tratados con psilocibina no mostraron los efectos adversos comunes como la hipersensibilidad al dolor ni la atrofia de las fibras nerviosas en su piel, síntomas que sí fueron evidentes en el grupo control que no recibió el compuesto.

El éxito de la psilocibina en este modelo preclínico ha llevado a los investigadores a planear ensayos clínicos en humanos, que comenzarán en breve. Los científicos creen que la psilocibina podría proteger los nervios al facilitar el movimiento de las mitocondrias, esenciales para la generación de energía celular, a lo largo de sus rutas normales.

Desafíos del dolor a largo plazo

La quimioterapia, aunque efectiva para combatir el cáncer, a menudo causa daños que van más allá de las células cancerosas. Según estudios, más de un tercio de los pacientes que son tratados con quimioterapia desarrollan neuropatía periférica, siendo los tratamientos basados en platino responsables de esta complicación en hasta el 60% de los casos. Las experiencias de quienes padecen esta condición suelen incluir sensaciones de ardor, hormigueo y otras molestias en la piel, como resultado de la degeneración de los nervios sensoriales.

Renacimiento de los psicodélicos en la medicina

Este hallazgo forma parte de un renovado interés por los tratamientos psicodélicos en medicina. A pesar de las connotaciones recreativas que han tenido estos compuestos, estudios recientes sugieren que la psilocibina y otros psicodélicos podrían ser efectivos en el tratamiento de distintos problemas de salud mental, como la depresión y el trastorno de estrés postraumático.

La investigación sobre el uso médico de los psicodélicos se está expandiendo, con ensayos clínicos que buscan evaluar su eficacia en diversas condiciones. La exploración de cómo la psilocibina puede ofrecer soluciones antes de la aparición de daños neuronales representa un avance significativo en la búsqueda de terapias más efectivas para mejorar la calidad de vida de los pacientes con cáncer.

Con el apoyo de hallazgos como los del MD Anderson, el futuro de la investigación en psicodélicos parece prometedor, no solo para la salud mental, sino también para abordar problemas médicos físicos complejos y dolorosos.