LIV Golf propone acuerdos a sus jugadores mientras se prepara para un posible concurso de acreedores

LIV Golf propone acuerdos a sus jugadores mientras se prepara para un posible concurso de acreedores

La escena del golf mundial está atravesando un momento decisivo, marcado por la incertidumbre tras la reciente reestructuración vinculada a LIV Golf. Con el cierre de la temporada de golf, salvo en el DP World Tour que inicia su etapa alta, los ojos están puestos en la situación de destacados jugadores como Jon Rahm y Bryson DeChambeau, quienes podrían reintegrarse al PGA Tour si se llega a un acuerdo favorable.

Desde la fundación de LIV Golf, el Fondo Público de Arabia Saudita (PIF) ha invertido cerca de 5.600 millones de dólares. Sin embargo, la reciente decisión de cesar el flujo de financiamiento plantea consecuencias significativas. Como repercusión inmediata, se ha puesto sobre la mesa una propuesta para ajustar los contratos de los golfistas, de la que Rahm es el más afectado, debido a la cuantía que se le adeuda. Esta oferta, reportada por fuentes especializadas, incluye una reducción significativa de las obligaciones contractuales.

Para facilitar esta renegociación, se sugiere que el PIF destine otros 100 millones de dólares, una cantidad que podría permitir la reestructuración de LIV Golf, que enfrenta el riesgo de declararse en bancarrota bajo el Capítulo 11 en Estados Unidos. Esto implicaría una reorganización que habilitaría a la entidad a continuar operando mientras satisface las deudas acordadas con los acreedores mediante un plan judicial.

Este panorama complejo está acompañado de despidos masivos y la esperanza de que la llegada de BC Partners, que está dispuesto a invertir 200 millones de dólares, permita relanzar LIV Golf en una nueva versión, el LIV Golf 2.0. Esta iniciativa, proyectada para 2027, contempla un circuito de 10 torneos, aunque con una drástica reducción en los premios, que no alcanzarán los 30 millones de dólares que los jugadores disputaron en la anterior edición.

Las conversaciones sobre el futuro de los golfistas están siendo manejadas de manera individual. Mientras Rahm y DeChambeau muestran posibilidades de regresar al PGA Tour, otros atletas deben explorar nuevas oportunidades. Jugadores emergentes como Michael La Sasso, ganador de la prueba de Indianápolis, así como Josele Ballester y Luis Masaveu, ya han tomado la iniciativa de inscribirse en las fases de clasificación de la Escuela del DP World Tour, asegurando así su futuro para la próxima temporada.