En la emocionante atmósfera del Abierto de Estados Unidos, el escenario femenino se perfila como un verdadero espectáculo, donde figuras destacadas como Aryna Sabalenka, Coco Gauff e Iga Świątek se enfrentan a las favoritas del público, como Naomi Osaka y la renaciente Serena Williams. Sin embargo, la atención se centra en Alex Eala, la joven tenista filipina de 21 años, quien ha logrado posicionarse como una de las grandes promesas del torneo, a pesar de ser sembrada en el puesto 17 y contar con un camino difícil para alzarse con la icónica copa.
El crecimiento de Eala ha sido meteórico. Hace apenas un año, su nombre era poco conocido fuera de su país, ubicada en el puesto 140 del ranking mundial. Sin embargo, su sorprendente carrera hacia las semifinales del Miami Open en 2025, seguida de una victoria sobre la primera sembrada Jessica Pegula en el D.C. Open, ha catapultado su popularidad, convirtiéndola en un orgullo nacional, comparable a la leyenda del boxeo Manny Pacquiao.
Durante una conferencia de prensa en el Cincinnati Open, Eala mencionó: “El sentimiento que Pacquiao generó entre los Filipinos fue increíble. Cuando él competía, todos se reunían en torno a él. Espero que mi trayectoria pueda ofrecer algo similar”. Este fervor ya es evidente en las gradas donde sus seguidores llenan los asientos, impulsando, incluso, el aumento de precios de las entradas.
El crecimiento de su base de seguidores es notable. Con más de 2 millones de seguidores en Instagram, Eala ha capturado la atención no solo del público, sino también de los organizadores de torneos, quienes trasladan sus partidos a estadios más grandes debido a la alta demanda. El interés ha aumentado hasta tal punto que los precios “get-in” para su primer partido en el US Open promediaron $350, en comparación con los $120 de otras canchas en el mismo horario.
A medida que su estrellato se expande, las marcas tampoco han pasado por alto su impacto. Eala ha firmado acuerdos con grandes patrocinadores como Nike, Globe Telecom y Babolat, y recientemente, Marriott Bonvoy la nombró embajadora de su campaña «Tennis the World» para la región Asia-Pacífico, vinculada al Abierto de Australia 2027. Este respaldo podría anticipar un aumento significativo en sus ingresos por patrocinios, que actualmente se estiman en $5 millones anuales, cifra que podría multiplicarse en los próximos años, acercándola al nivel de superestrellas como Gauff y la esquiadora Eileen Gu.
Aunque su juego aún tiene áreas por mejorar, especialmente en el servicio, Eala ha demostrado su capacidad para vencer a rivales del Top 10, sugiriendo que su éxito no es solo un golpe de suerte. Con una población de 120 millones en Filipinas, y una diáspora considerable, Eala ha logrado atraer a nuevos aficionados al tenis, algo que los organizadores de torneos han empezado a valorar altamente.
El fenómeno Eala no se limita a su desempeño en la cancha; su conexión con los fans es palpable. Haciendo un esfuerzo por hablar en tagalog durante sus entrevistas y atendiendo con amabilidad diversas solicitudes de autógrafos y selfies, Eala demuestra una actitud modesta y agradecida. A pesar de la inmensa admiración que recibe, ella misma ha expresado: “Es sorprendente, pero nunca se vuelve viejo”.
