La mitad de estudiantes en situación de vulnerabilidad carece de apoyo para alimentación escolar

La mitad de estudiantes en situación de vulnerabilidad carece de apoyo para alimentación escolar

El Informe «Vuelta al cole, ¿vuelta al comedor?» de la ONG Educo pone de manifiesto una alarmante realidad en España: más de 1,2 millones de niños y adolescentes en riesgo de pobreza o exclusión social no tienen acceso a las ayudas de comedor escolar. Este dato representa el 54,7% del alumnado vulnerable, en un contexto donde uno de cada tres menores (33,8%) se encuentra en una situación económica desfavorable.

La directora general de Educo, Pilar Orenes, destacó que la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) es la etapa con mayores dificultades de acceso a estos servicios. En esta etapa, solo el 18% de los centros públicos cuenta con comedor, lo que acentúa la desventaja de miles de menores que, tras un verano de limitadas oportunidades, se enfrentan a un nuevo reto de hambre y falta de apoyo durante el horario escolar. Orenes enfatizó que, aunque se han incrementado las inversiones públicas en becas, todavía hay una gran cantidad de niños que quedan fuera del sistema.

A pesar de que se han destinado 659,4 millones de euros en ayudas para el curso 2024/2025, un 2,6% más que el periodo anterior, múltiples obstáculos burocráticos continúan ahondando la problemática. Estos trámites son una barrera significativa para las familias, especialmente con los recientes cambios en los criterios para acceder a las becas.

Diversidad Regional en el Acceso a Ayudas

La desigualdad en la distribución de las ayudas de comedor se presenta de manera significativa entre las diferentes comunidades autónomas. Melilla es la región más crítica, con un 60,2% de menores en riesgo de pobreza, pero solo un 2,8% que recibe becas de comedor. Esta tendencia se repite en otras regiones como la Región de Murcia, Ceuta, Castilla-La Mancha y Extremadura, donde las cifras de vulnerabilidad son altas pero las ayudas son mínimas.

Por otro lado, Galicia y el País Vasco exhiben una relación más equilibrada entre la vulnerabilidad social y el acceso a las ayudas, en contraste con Cataluña, Canarias y la Comunidad Valenciana, donde prevalecen altas tasas de pobreza infantil a pesar de contar con una notable cantidad de alumnado becado.

Un caso específico es la Comunidad de Madrid, donde aunque el 13,5% de los estudiantes recibe una beca, esta no cubre el total del costo de los comedores, el cual se sitúa en un promedio diario de 5,57 euros. Las subvenciones, en promedio, solo cubren el 48% del costo, dejando a muchas familias en condiciones de precariedad. Solo un 1,5% de las ayudas logra cubrir totalmente los gastos.

Hacia un Comedor Escolar Universal

Educo resalta que, a raíz de estas desigualdades, un comedor gratuito universal debería ser una prioridad en la agenda pública. Aunque el coste de implementar esta medida asciende a 6.165 millones de euros anuales, equivalentes al 0,37% del PIB nacional, Educo sostiene que esta inversión es viable, dado el impacto significativo del comedor escolar en la salud y rendimiento académico de los menores.

Actualmente, España destina el 4,34% de su PIB a la educación, cifra inferior a la media de la Unión Europea (4,65%). Incorporar el gasto de las ayudas de comedor aumentaría este porcentaje a un 4,71%, aún por debajo de naciones como Suecia y Finlandia, que han logrado garantizar el acceso universal a este servicio en etapas educativas obligatorias.

Garantizar la alimentación en las escuelas podría aliviar la carga de muchas familias que luchan por equilibrar su vida laboral y familiar. Como testimonio de esta necesidad, una madre, Leudymar, describe cómo la ayuda de Educo le permitió trabajar en un empleo de jornada completa, eliminando la presión de tener que llevar a sus hijos a casa durante el horario escolar para alimentarlos. Este cambio no solo mejoró su situación económica, sino que también le proporcionó un importante alivio emocional.