El Zhuque-3 de Landscape se inspira en la tecnología del Falcon-9 de SpaceX.

El Zhuque-3 de Landscape se inspira en la tecnología del Falcon-9 de SpaceX.

China ha dado un paso significativo en su ambición espacial al recuperar por primera vez un propulsor de cohete en tierra, un avance que busca igualar a líderes de la industria como SpaceX. El exitoso aterrizaje del cohete Zhuque-3 en la provincia de Gansu marca una nueva etapa en el desarrollo de tecnologías de lanzamiento reutilizables en el país asiático.

El Zhuque-3 despegó desde Jiuquan, uno de los centros de lanzamiento más importantes de China, contribuyendo al envío de un satélite a la órbita. Un vídeo que circula en redes muestra el momento en que el cohete disminuye su empuje y aterriza suavemente sobre sus patas diseñadas para el cumplimiento de esta función, previniendo así daños y favoreciendo la reutilización del equipo.

Este hito se considera crucial para el programa espacial chino y para LandSpace Technology, la empresa responsable del desarrollo del cohete. La capacidad de reutilizar cohetes promete una reducción importante en los costos asociados al lanzamiento de satélites al espacio. Aunque, en un intento previo, China logró recuperar un cohete en el mar, esta es la primera vez que lo hace de forma terrestre.

Eric Zhu, analista de Bloomberg Intelligence, destacó que esta recuperación representa un logro significativo para el sector comercial espacial chino. Sin embargo, el país ha enfrentado ciertos desafíos, incluido la explosión de otro cohete durante un lanzamiento reciente, lo que subraya la complejidad y los riesgos asociados a estas tecnologías emergentes.

LandSpace, que se postuló para una oferta pública inicial en Shanghái el año pasado, busca posicionarse al nivel de empresas como SpaceX y Blue Origin, respaldada por Jeff Bezos. En 2023, LandSpace se convirtió en la primera compañía a nivel global en lanzar un cohete propulsado por metano, un combustible más limpio y seguro en comparación con sus predecesores.

Los logros de SpaceX en el ámbito de las recuperaciones de propulsores desde 2017 han contribuido a su monopolio en lanzamientos de gran capacidad y al crecimiento de su red de satélites, Starlink. Este éxito ha inspirado a China, que se encuentra en las fases iniciales de un proyecto similar para construir una red satelital de internet, aunque hasta ahora ha utilizado cohetes de un solo uso para sus lanzamientos.

Eric Zhu enfatizó la importancia del próximo desafío para LandSpace: demostrar que puede reacondicionar y reutilizar sus cohetes de manera eficiente y rentable, un proceso que ha tomado años a SpaceX perfeccionar. Además, en la escena global, otras empresas como la india AgniKul Cosmos también trabajan en el desarrollo de tecnologías de cohetes reutilizables, aumentando la competitividad en este sector innovador.

A medida que la industria espacial va evolucionando, empresas no solo en China, sino en todo el mundo, enfrentan el desafío de implementar soluciones sostenibles y económicas que revolucionen el acceso al espacio. El reciente éxito de LandSpace es un indicativo de un futuro donde la reutilización de cohetes puede ser la norma y no la excepción.