La investigación del caso Leire está tomando un giro significativo con el segundo volcado del contenido del teléfono de Juan Manuel Serrano, ex presidente de Correos y antiguo jefe de gabinete de Pedro Sánchez. Este procedimiento se lleva a cabo en la Audiencia Nacional bajo la supervisión del juez Santiago Pedraz, en un intento por esclarecer las irregularidades en la presunta conexión de Serrano con tramas de corrupción que involucran la manipulación de contratos públicos.
Serrano enfrenta acusaciones graves que apuntan a su implicación en maniobras para desestabilizar procedimientos judiciales que afectan a su partido y al Gobierno. Durante el primer volcado de información, el exdirigente cuestionó el proceso, argumentando que no estaba presente junto a su abogado y que la incautación se realizó sin la debida autorización judicial, ya que al momento de la intervención, no contaba con la condición de investigado.
Un Procedimiento Rigurosamente Controlado
Con el nuevo volcado, el juez Pedraz busca disipar cualquier duda sobre la validez legal del procedimiento y del material que se pueda extraer del teléfono. Para asegurar la autenticidad e integridad de los datos, este nuevo volcado se realiza en presencia de Serrano y su defensa. Este procedimiento se caracteriza por clonar de manera exhaustiva el contenido del dispositivo, en lugar de recurrir a una copia selectiva, lo que permite registrar incluso espacios que pueden aparecer vacíos y que podrían haber contenido información eliminada.
Los equipos forenses empleados durante el proceso, como los desarrollados por la compañía israelí Cellebrite, son fundamentales para asegurar un clonado efectivo y seguro. Este software forense es capaz de extraer información de aplicaciones populares como WhatsApp y Google Maps mediante lo que se conoce como «rooteo», permitiendo a los agentes acceder a datos que normalmente estarían ocultos para un usuario promedio.
En un primer registro realizado en mayo, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil inspeccionó las oficinas del PSOE y los domicilios de otros implicados en el caso, aunque en ese momento, el juez no formalizó la imputación de Serrano, a pesar de que su resolución judicial ya señalaba indicios de colaboración con los principales investigados. Sin embargo, tras recibir un informe de la UCO, la situación cambió y, en julio, Serrano fue finalmente imputado, acusado de haber jugado un papel crucial en la presunta trama que favoreció el ascenso de Leire Díez en Correos, lo que a su vez facilitaría a otros miembros de la red posicionarse en lugares de relevancia dentro de la administración pública.
Las investigaciones continúan y los hallazgos del nuevo clonado del teléfono podrían ser clave para desentrañar más detalles de las manipulaciones relacionadas con el caso, mientras que los agentes de la UCO continúan siguiendo pistas relacionadas con posibles acciones destinadas a obstaculizar el debido proceso judicial. Serrano ha sido visto en reuniones importantes, y se mencionan interacciones sospechosas con figuras claves como el comisario jubilado José Manuel Villarejo, conocido en el ámbito como «el de la boina».
