El próximo 18 de septiembre, Duro Felguera celebrará una junta extraordinaria de accionistas en su sede de Langreo, Asturias, donde se votará un acuerdo clave para la compañía. En el orden del día destaca la operación vinculada con Mota-Engil México, enfocada en el desarrollo del proyecto Tula, una central de ciclo combinado que representa un pilar fundamental de la nueva estrategia de crecimiento del grupo.
La junta se llevará a cabo a las 12:00 horas en primera convocatoria y será de asistencia exclusivamente presencial. Si no se alcanza el quórum necesario, se realizará una segunda convocatoria al día siguiente, 19 de septiembre, a la misma hora. El consejo de administración, con el fin de formalizar las decisiones, ha solicitado la presencia de un notario para levantar acta de la reunión.
Los accionistas no solo deberán decidir sobre el avance del Proyecto Tula, sino también sobre la delegación de facultades para implementar los acuerdos aprobados. La documentación proporcionada incluye detalles sobre las condiciones básicas del proyecto, hasta ahora desconocidas, así como un informe de la Comisión de Auditoría, Riesgos y Cumplimiento que analiza la operación vinculada.
Tula y Escolín: Proyectos estratégicos para el futuro
El proyecto Tula se enmarca dentro de la nueva fase de crecimiento impulsada por Duro Felguera tras la homologación judicial de su plan de reestructuración. Este plan, que recibió luz verde en junio después de resolver las objeciones de varios acreedores, establece un camino claro hacia contratos con menor tamaño y riesgo. En este contexto, México se ha identificado como un mercado prometedor, junto a otros proyectos como Escolín, una planta de fertilizantes también ubicada en el país azteca.
Eduardo Espinosa, presidente de Duro Felguera, ha expresado que la homologación del plan de reestructuración ofrece una oportunidad vital para diversificar y enfocar su operativa en mercados con un alto potencial de crecimiento. En este sentido, la aprobación del Proyecto Tula será esencial para consolidar la posición de la compañía en el sector energético y fortalecer su presencia en el ámbito internacional.
Con la vista puesta en el futuro, Duro Felguera está en una encrucijada que podría definir su trayectoria en los próximos años. La junta del 18 de septiembre podría ser un paso decisivo para que la compañía inicie su nueva etapa con el apoyo de sus accionistas, sentando las bases para los ambiciosos planes en México y otros mercados. El resultado de esta reunión será determinante para avanzar en la ejecución de iniciativas que buscan no solo la estabilidad, sino también el crecimiento sostenible a largo plazo.
