Las startups de fusión que han captado más de 100 millones de dólares en inversión

Las startups de fusión que han captado más de 100 millones de dólares en inversión

La energía de fusión, que durante años ha sido un tema de escepticismo por su aparente lejanía, está comenzando a demostrar su viabilidad comercial. Las empresas emergentes en este sector no solo están captando la atención de inversores, sino que también están comenzando a transformar este campo en una promesa tangible de energía casi ilimitada. De lograrse, la fusión podría revolucionar mercados valorados en billones de dólares.

La tendencia positiva que guía la industria de la fusión se debe a tres importantes avances tecnológicos: microchips más potentes, inteligencia artificial más sofisticada y potentes imanes superconductores de alta temperatura. Estos desarrollos han facilitado la creación de diseños de reactores más avanzados, mejores simulaciones y esquemas de control más complejos, lo que mejora las posibilidades de éxito en la búsqueda de un reactor de fusión comercial viable.

Un hito significativo ocurrió a finales de 2022, cuando un laboratorio del Departamento de Energía de EE. UU. anunció que logró una reacción de fusión controlada que generó más energía de la que las láseres habían suministrado al pellet de combustible. Aunque aún está lejos de alcanzar el umbral comercial en el que la reacción produce más energía de la que consume la instalación, este avance validó la ciencia subyacente, ofreciendo un nuevo impulso al sector.

Startups Líderes en Energía de Fusión

El entusiasmo en torno a la fusión ha inspirado a múltiples startups a atraer inversiones significativas. Algunas de las que han recaudado más de 100 millones de dólares son:

Commonwealth Fusion Systems

Esta empresa ha captado aproximadamente un tercio del capital privado invertido en el sector. Con una ronda más reciente de 1,000 millones de dólares cerrada en julio, su total alcanza los 3,940 millones de dólares. Su planta Sparc, ubicada en Massachusetts, busca producir energía en niveles “comercialmente relevantes” para 2027. CFS colabora con el MIT para diseñar imanes que generan un poderoso campo magnético para contener y comprimir plasma supercalentado.

Helion

Helion se destaca por su cronograma agresivo, planeando generar electricidad para 2028, con Microsoft como posible primer cliente. La empresa ha recaudado un total de 3,200 millones de dólares, incluidos 465 millones en una reciente Serie G que valoró la compañía en 15,500 millones de dólares.

TAE Technologies

Fundada en 1998, TAE combina una configuración de plasma reverso con bombas de partículas para maximizar la estabilidad. La empresa anunció en diciembre de 2025 una fusión con Trump Media & Technology Group, valorando al conjunto en 6,000 millones de dólares. Hasta ahora, TAE ha recaudado alrededor de 1,650 millones de dólares.

Pacific Fusion

Esta startup sorprendió al mercado con una ronda de financiamiento inicial de más de 1,000 millones de dólares. Utiliza una técnica de confinamiento inercial mediante pulsos electromagnéticos cuidadosamente sincronizados, y su CEO es Eric Lander, conocido por dirigir el Proyecto del Genoma Humano.

Stellarators y Nuevas Aproximaciones

Mientras que la mayoría de las inversiones se concentran en diseños de tokamaks, las tecnologías de stellarators también están ganando terreno. Proxima Fusion, que ha recaudado 682.9 millones de dólares, trabaja en una configuración que podría aumentar la estabilidad del plasma y, por ende, las posibilidades de lograr fusión.

Shine Technologies, por su parte, adopta un enfoque más cauteloso, comenzando con la venta de isótopos médicos y pruebas de neutrones antes de aventurarse en la venta de electricidad generada por fusión. Hasta ahora, ha recaudado 1,000 millones de dólares.

Tendencias Futuras

Las innovaciones en este ámbito no solo están levantando capital, sino que también están fomentando colaboraciones estratégicas y desarrollos tecnológicos que podrían acelerar la llegada comercial de la fusión. A medida que estas startups avanzan, el sector energético se prepara para un cambio radical que podría redefinir la forma en que producimos y consumimos energía en el futuro.