Netanyahu se opone a la estrategia de Trump para el desarme de Hamás

Netanyahu se opone a la estrategia de Trump para el desarme de Hamás

La reciente negativa de Israel al plan de 15 puntos presentado por el presidente de Estados Unidos ha reavivado tensiones en el conflicto de Gaza. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dejó claro que no habrá retirada de tropas hasta que Hamás se desarme por completo, incluyendo tanto sus armas pesadas como las más ligeras.

Este plan, que el presidente Trump anunció como un avance significativo hacia la resolución de la guerra, fue aceptado por Hamás y otras milicias palestinas. Sin embargo, Israel ha continuado sus operaciones bélicas en la región, causando más de 1.250 muertes palestinas desde el cese de hostilidades acordado en octubre del año anterior.

Netanyahu, en un mensaje publicado en redes sociales, subrayó que la existencia y seguridad de Israel son no negociables. «Nos mantenemos firmes en estos intereses», afirmó, mientras reiteró su oposición a un eventual Estado palestino bajo su liderazgo. Estas declaraciones surgen tras los anuncios de Nickolay Mladenov, director general de la Junta de Paz para Gaza, sobre progresos en el acuerdo de paz.

La postura de Hamás ha sido clara: aceptan entregarse las armas, pero bajo la condición de que Israel cumpla con los compromisos previamente acordados, que incluyen el cese de sus operaciones militares. Un vocero de Hamás advirtió que si Israel no respeta el acuerdo, ellos tampoco lo harán.

El pacto contempla que Hamás entregue sus armas a un Comité Nacional, encargado de la administración de la Franja de Gaza en lugar de la milicia islamista. Este plan se sostiene en la premisa de que el desarme absoluto de Hamás y la retirada de las fuerzas israelíes son procesos interdependientes que deberán implementarse en fases y con un calendario acordado.

Mientras que la administración Trump expresó estar «muy contenta» con los avances, la reacción de las autoridades israelíes fue más reservada e incluso crítica. Se hizo evidente que las demandas israelíes de una desmilitarización total de la Franja no fueron atendidas en el plan propuesto, lo que ha llevado a miembros del gobierno israelí a calificar el acuerdo como insatisfactorio y, en palabras del ministro de Seguridad Nacional, «inaceptable.»

El futuro del plan de paz para Gaza se presenta incierto, con múltiples obstáculos por superar antes de que las esperanzas de una resolución duradera puedan considerarse viables. La relación entre Estados Unidos, Israel y las facciones palestinas continuará siendo objeto de estrecha vigilancia en este paisaje geopolítico volátil.