La administración Trump ha tomado la decisión de destinar otros $1.2 mil millones para la cancelación de un contrato de arrendamiento de energía eólica en alta mar, esta vez con la empresa energética alemana RWE. Este movimiento se suma a una serie de acciones que han llevado a desarrolladores a renunciar a sus proyectos, totalizando hasta la fecha $3.93 mil millones en compensaciones.
RWE anunció que los parques eólicos planeados inicialmente se habrían situado frente a las costas de California, Luisiana y Nueva York. No obstante, con el acuerdo alcanzado para cancelar el arrendamiento, la empresa redirigirá sus inversiones. Así, destinará $900 millones a adquirir una participación en una terminal de exportación de gas natural licuado ubicada en Luisiana, y los restantes $300 millones se utilizarán para la compra de turbinas de gas natural que alimentarán 15 plantas de energía en los Estados Unidos.
El proyecto del parque eólico en Nueva York, que hubiera tenido la capacidad de generar más de 3 gigavatios, representa una significativa pérdida en la oferta de energías renovables. A pesar de ello, RWE ha manifestado que no disminuirá sus esfuerzos por invertir en energía eólica marina en otros territorios. En particular, la compañía logró adquirir recientemente 6.9 gigavatios de capacidad en la última subasta de energía eólica que se llevó a cabo en el Reino Unido, lo cual refuerza su compromiso con la expansión en este sector.
Las plantas de energía de «peaking», que funcionan con gas natural y que RWE planea implementar, son conocidas por ser algunas de las más costosas y contaminantes de operar. Sin embargo, la empresa enfrenta actualmente un retraso en la fabricación y entrega de las turbinas necesarias, con plazos de espera que se extienden hasta principios de la década de 2030.
Este contexto revela cómo la política energética en Estados Unidos impacta directamente en las inversiones de empresas extranjeras, así como el desafío de equilibrar las fuentes de energía tradicionales con las renovables en un clima de creciente demanda de sostenibilidad.
