María Corina Machado ha regresado al debate público a través de sus redes sociales, enviando un mensaje claro a la ciudadanía venezolana. La opositora, actualmente en el exilio, ha manifestado que no participará en las negociaciones entre el bloque opositor y los representantes del chavismo, impulsadas por la Administración del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump. No obstante, enfatizó que no se interpondrá en iniciativas que promuevan la liberación de presos políticos, el regreso de quienes han huido del país y la creación de un calendario electoral.
“No nos corresponde explicar sus alcances ni sus decisiones”, afirmó, solicitud que extiende a quienes lideran estas negociaciones para que informen a la población sobre sus objetivos y métodos. Señaló que todos los actores involucrados deberán rendir cuentas basándose en logros concretos, destacando la necesidad de recuperar las instituciones democráticas y garantizar un entorno propicio para unas elecciones presidenciales libres.
El silencio de Machado respecto a esta iniciativa se rompió tras la llegada a Venezuela de Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional de 2015, quien regresó al país a inicios de junio luego de varios años en el exilio. Figuera, en un encuentro con Jorge Rodríguez, se comprometió a establecer una hoja de ruta para la reinstitucionalización del país, que incluye la elección de un nuevo Consejo Nacional Electoral y la selección de magistrados.
Con su reciente comunicado, Machado se distancia claramente de esta instancia de negociación. Figuera había declarado previamente que la participación de Machado era fundamental en este proceso, un comentario que coincide con llamados de otros opositores, como Henrique Capriles Radonski, quienes han solicitado su presencia en las discusiones con el chavismo.
Este movimiento por parte de Washington fortalece la legitimidad de la Asamblea Nacional de 2015, reconocida como la última autoridad elegida en elecciones competitivas durante la administración de Trump. Sin embargo, también deja a un lado a Machado, quien ha solicitado un rol en las negociaciones con el chavismo para alcanzar unas elecciones frescas, respaldada por los principales partidos de la Plataforma Unitaria Democrática en un encuentro celebrado en Panamá a mediados de mayo.
En su comunicado, Machado, junto a Edmundo González, reafirmó su intención de regresar al país para apoyar a los venezolanos en medio de la crisis desencadenada por recientes terremotos, aunque aún no ha señalado una fecha para su retorno. La dirigente opositora destacó que los desastres naturales han exacerbado la crisis existente, caracterizada por años de deterioro institucional y una deficiencia en la respuesta estatal.
Según Machado, este desastre ha dejado «muerte, destrucción y ruina» en diversas comunidades, evidenciando las dificultades que enfrentan los venezolanos para acceder a la asistencia necesaria en tiempos de tragedia. En este contexto, subrayó la urgencia de establecer «un nuevo gobierno con autoridad moral y capacidad gerencial» para afrontar los retos que afectan profundamente a la población.
