La historia marcada por el misterio de las muertes del Gran Duque Francesco I de’ Medici y su esposa Bianca Cappello en 1587 finalmente podría estar cerca de una resolución. Investigaciones recientes sugieren que la causa de su fallecimiento no fue un asesinato, como se había especulado durante siglos, sino malaria.
Francesco y Bianca, quienes murieron en un lapso de pocas horas, presentaron síntomas clásicos de malaria, incluyendo fiebre intermitente. Sin embargo, las circunstancias rodearon su muerte de rumores de asesinato, vinculando a Ferdinando, el hermano menor de Francesco, como el supuesto culpable. Ferdinando, quien aspiraba al trono, enfrentaba el riesgo de ser desplazado por el hijo ilegítimo de Francesco, Antonio. Este contexto familiar y las visitas de Ferdinando justo antes de la enfermedad de la pareja alimentaron las teorías sobre un posible envenenamiento.
El lugar de los hechos, una villa de los Medici en Poggio a Caiano, cercana a Florencia, era un área propensa a la malaria, gracias a sus pantanos y campos de arroz, ideales para la proliferación de mosquitos. A pesar de la evidente conexión con la enfermedad, la inquietante reputación de la familia Medici, marcada por innumerables conspiraciones y asesinatos, facilitó la difusión de la teoría del envenenamiento.
Desde 2004, se han llevado a cabo análisis de restos óseos exhumados de tumbas de la familia Medici en un esfuerzo por esclarecer estas muertes. Investigaciones previas habían propuesto tanto la malaria como el envenenamiento por arsénico como causas. Sin embargo, un nuevo estudio dirigido por la profesora de antropología Serena Tucci en la Universidad de Yale, en colaboración con la Universidad de Pisa, ha utilizado análisis de ADN para ofrecer una respuesta más concluyente.
Este estudio identificó restos de plasmodium, el protozoo responsable de la malaria, en huesos de Francesco. «El ADN es contundente. Resuelve el dilema y las dudas. Creo que esta es una respuesta definitiva», afirmó Valentina Giuffra, profesora de historia de la medicina en la Universidad de Pisa y coautora de la investigación.
El análisis detallado no solo encontró un tipo, sino dos especies del parásito de la malaria en el cuerpo de Francesco, lo que sugiere una doble infección. Esto, junto a registros de médicos de la corte que documentaron síntomas de malaria en los duques, refuerza la teoría de la enfermedad como causa principal de la muerte.
Sin embargo, el debate sobre el envenenamiento persiste. Algunos investigadores, como Donatella Lippi, sostienen que, aunque los síntomas apunten a malaria, podría haber habido un componente de envenenamiento que contribuyó a su muerte. Asegura que registros históricos indican erupciones cutáneas y otros síntomas coherentes con la intoxicación por arsénico.
El análisis reciente representa un avance significativo en la comprensión de la historia de la malaria y su impacto en una de las dinastías más influyentes de Italia. Esto no solo contribuye al desarrollo de la paleogenómica, sino que también llena un vacío histórico respecto a la evolución de la malaria en épocas de renacimiento.
