Catalyxx, una empresa dedicada a la producción de químicos biobasados, ha decidido establecer su primera planta de producción a gran escala en Sines, Portugal. Este ambicioso proyecto, que contará con una inversión de 120 millones de euros, busca transformar el bioetanol en alternativas sostenibles a los productos químicos derivados de combustibles fósiles.
La financiación del desarrollo proviene de una combinación de inversión privada y apoyo público. Recientemente, Catalyxx recibió 20 millones de euros de la Joint Undertaking Circular Bio-based Europe, una asociación público-privada que apoya la evolución de las industrias biobasadas en Europa. Este respaldo financiero no solo fortalecerá el proyecto de Sines, sino que también jugará un papel crucial en la reducción de emisiones y el fortalecimiento de las cadenas de suministro químico en el continente.
El anuncio de la planta en Portugal sigue a un financiamiento de 3 millones de euros para el centro tecnológico de la empresa en Sevilla, así como la pre-aprobación de 37 millones de euros de financiación del Banco Europeo de Inversiones para un proyecto industrial previamente propuesto en Francia. Esto indica que el desarrollo en Sines forma parte de una serie de etapas críticas de financiación y demostración a gran escala.
El impacto de la nueva planta en la industria química
Joaquín Alarcón, CEO de Catalyxx, expresó su entusiasmo por el futuro de la planta: “Nuestra instalación Catalyxx Ibérica representa el siguiente paso en nuestra misión de reemplazar los químicos basados en combustibles fósiles por alternativas renovables que sean químicamente idénticas y compatibles con las aplicaciones industriales existentes, pero significativamente más bajas en intensidad de carbono”.
La planta será capaz de producir butanol, hexanol y octanol, químicos ampliamente utilizados en diversos sectores como recubrimientos, adhesivos, plásticos y productos de cuidado personal. Este enfoque proporciona a las empresas industriales una opción adicional mientras buscan reducir las emisiones asociadas con sus materias primas, lo que coincide con la tendencia hacia la sostenibilidad en la fabricación.
Además, la instalación en Sines cuenta con una infraestructura industrial establecida, un puerto en aguas profundas y conexiones logísticas eficientes, lo que la convierte en un punto estratégico para la producción de químicos sostenibles. Según estimaciones de Catalyxx, esta planta podría evitar la emisión de aproximadamente 105,000 toneladas de CO₂ al año, lo que subraya su potencial para impactar positivamente en el medio ambiente.
Se prevé que la construcción comience en el cuarto trimestre de 2026, una vez que se finalice la fase de desarrollo actual, que incluye actividades de ingeniería apoyadas por la empresa internacional Worley. El gobierno portugués ha concedido al proyecto de Catalyxx un estatus de Proyecto de Interés Nacional, lo cual acelera el proceso de aprobación regulatoria, reconocimiento que subraya la importancia estratégica del mismo para el desarrollo económico del país.
Con la transición de operaciones a escala de demostración en Sevilla a producción comercial en Sines, Catalyxx tiene la intención de demostrar que la fabricación de químicos renovables puede funcionar a una escala industrial efectiva. Este proyecto no solo marcará un avance en la capacidad de la empresa, sino que también posicionará a Portugal como un líder en innovación industrial sostenible dentro de Europa.
