David Risher asumió el cargo de CEO de Lyft en 2023, en un momento crítico para la compañía de ridesharing. Con pérdidas financieras significativas y una participación de mercado en declive, Lyft atravesaba dificultades que llevaron a múltiples rondas de despidos. A inicios de año, la valoración de la empresa había descendido a 4.2 mil millones de dólares, en comparación con los aproximadamente 22 mil millones que alcanzó durante su oferta pública inicial (IPO).
Sin embargo, los resultados financieros han mejorado notablemente desde la llegada de Risher. En el primer trimestre de 2023, Lyft reportó ingresos de 1.65 mil millones de dólares, lo que representa un incremento del 14% respecto al mismo periodo del año anterior, además de un beneficio de 14.3 millones de dólares.
En una entrevista, el exejecutivo de Microsoft y Amazon compartió su enfoque en la rentabilidad y las estrategias adoptadas para revertir la situación. Risher expresó que, al iniciar su gestión, Lyft estaba perdiendo cuota de mercado, alcanzando solo entre el 26 y 27% en comparación con sus competidores. Las pérdidas anuales rondaban los 300 millones de dólares.
“Mi enfoque principal fue la obsesión por el cliente”, afirma Risher. “Nos concentramos, trimestre tras trimestre, en ajustar nuestra estructura de costos para poder bajar precios. También aumentamos las tarifas para los conductores, ya que una remuneración justa es clave para mantener una buena calidad de servicio.”
En un anuncio realizado en abril, Lyft comunicó que limitaría su corte mensual de tarifas al 30%, con un promedio actualmente en torno al 14%. Risher defendió que las compañías de ridesharing no retienen una porción excesiva de las ganancias de los conductores. “Nunca tomaremos más del 30% después de descontar el seguro”, subrayó. Sin embargo, enfatizó que los conductores aún deben hacer frente a los costos del combustible.
Desde que Risher asumió el liderazgo, Lyft ha ampliado sus operaciones en Europa, Puerto Rico y Canadá. Además, ha intensificado sus inversiones en inteligencia artificial y vehículos autónomos, estableciendo alianzas con Waymo y Nvidia.
“Hoy en día, somos rentables”, declara Risher. “Hemos logrado tasas de satisfacción del conductor muy altas y los usuarios están regresando. Además, nuestra cuota de mercado ha aumentado a aproximadamente 31 puntos.”
A pesar de estos avances, las acciones de Lyft todavía se encuentran por debajo de sus niveles históricos más altos, un hecho que Risher reconoce. “A nuestros analistas e inversores les agrada que estemos creciendo constantemente, pero también perciben incertidumbres en la industria”, comenta.
Una de estas incertidumbres es la interrupción que los vehículos autónomos pueden causar en las plataformas de ridesharing tradicionales. Risher anticipa que esta tendencia será fundamental para el futuro de Lyft y del sector de movilización en general. “En una década, comprar un coche sin tecnología de conducción autónoma será como comprar un coche con transmisión manual: podrías hacerlo, pero probablemente no lo harás”, concluye.
