El mercado de la vivienda en Estados Unidos atraviesa un período de ajuste notable que está afectando la asequibilidad para los compradores. En los últimos 14 meses, el crecimiento interanual de los ingresos de los trabajadores ha superado al de los precios de las viviendas, lo que ha comenzado a aliviar la presión sobre los compradores potenciales. Los ingresos han aumentado un 3.4% interanual, mientras que los precios de las viviendas han experimentado un incremento más modesto del 1.3% en el mismo periodo.
Este estancamiento en el mercado de vivienda se ha visto acentuado en varias de las localidades que antes fueron consideradas ‘boomtowns’, especialmente en el Sun Belt y las Montañas Rocosas, donde se observan correcciones más profundas en los precios. Este fenómeno, que sigue a un periodo de sobrecalentamiento durante la pandemia, está contribuyendo a mejorar la asequibilidad de la vivienda, que se había vuelto insostenible.
Desafíos de la Asequibilidad de la Vivienda
Para comprender mejor la distancia que separa la asequibilidad actual de la media histórica, se han realizado cálculos que muestran cómo uno de los tres factores clave podría necesitar cambiar para que la asequibilidad regrese a su promedio histórico. Las cifras son esclarecedoras:
- Los ingresos en EE.UU. deberían aumentar un 19%.
- Los precios de las viviendas deberían caer un 16%.
- Las tasas hipotecarias deberían disminuir en 1.60 puntos porcentuales (de 6.59% a 4.99%).
Estos datos no apuntan a la solución más probable, sino que sirven para ilustrar la magnitud del desafío que enfrentan los compradores en el mercado actual. Según el informe de junio de 2026 de ICE Mortgage, adquirir la vivienda promedio en EE.UU. requiere el 29.8% del ingreso medio de los hogares para cubrir los pagos mensuales de un préstamo hipotecario con 20% de pago inicial a 30 años. Este porcentaje marca una mejora con respecto al máximo histórico del 35.0% alcanzado en octubre de 2023.
El Papel de las Tasas Hipotecarias
Históricamente, las tasas hipotecarias han mostrado un impacto inmediato en la asequibilidad. Sin embargo, muchos modelos económicos son escépticos sobre la posibilidad de una caída significativa en los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo, y en consecuencia, en las tasas hipotecarias, a menos que se registre un cambio significativo en la economía, como un aumento del desempleo.
En conclusión, aunque la situación de la asequibilidad parece estar mejorando lentamente, las condiciones del mercado siguen siendo desafiantes. Los agentes del sector inmobiliario y los potenciales compradores deben mantenerse informados sobre estos cambios para tomar decisiones fundamentadas en un entorno que sigue evolucionando.
