Impacto fiscal del Gran Traspaso de Riqueza: lo que los Millennials deberán pagar en impuestos

Impacto fiscal del Gran Traspaso de Riqueza: lo que los Millennials deberán pagar en impuestos

La transferencia de riqueza generada por la generación de los baby boomers se perfila como un fenómeno sin precedentes. Con edades comprendidas entre 62 y 80 años, este grupo demográfico, que incluye a aquellos nacidos entre 1946 y 1964, posee aproximadamente $93 billones en activos, superando en riqueza al total combinado de las generaciones X y los millennials. Para poner esto en perspectiva, este monto es tres veces el Producto Interno Bruto (PIB) de los Estados Unidos en 2025, que fue de aproximadamente $31 billones.

Con el avance de la vida y la pregunta inevitable de a dónde irá ese capital, un informe reciente de Visa Business y Economic Insights plantea que una gran parte de esta fortuna podría no transferirse a las generaciones futuras. Se estima que únicamente $36 billones, que representan algo más de un tercio de la riqueza de los baby boomers, se legarán a sus herederos de la generación X y los millennials en los próximos 20 años. Esto se traduce en alrededor de $515,000 por hogar que reciba herencia.

La razón detrás de esta cifra notablemente baja radica en múltiples factores. En primer lugar, se deduce más de $4 billones en deudas, las cuales incluyen hipotecas, tarjetas de crédito y otros compromisos financieros. También es relevante considerar la generosidad hacia organizaciones benéficas por parte del 1% más adinerado, así como los costos asociados a la jubilación de hoy en día, además de impuestos y tarifas.

A pesar de que los baby boomers constituyen la generación más rica de la historia, muchos de ellos todavía enfrentan cargas de deuda, especialmente en sus hipotecas. Se reporta que el 41% de las personas de entre 65 y 79 años aún tienen deudas hipotecarias, cifra que se reduce al 31% en el grupo de 80 años o más. Asimismo, hay otros tipos de deudas que complican aún más la situación, incluidos préstamos personales y empresariales.

De esos $36 billones que se espera hereden las generaciones futuras, se proyecta que $28 billones serán destinados a ahorros e inversiones, que abarcan propiedades, mientras que los restantes $8 billones se destinarán a gastos. Aun así, esta última suma sigue representando una cantidad considerable de dinero.

El informe de Visa indica que este capital heredado se invertirá principalmente en varias áreas clave: la compra de vivienda, la adquisición de automóviles y sus gastos relacionados (incluyendo seguros y mantenimiento), además de gastos en viajes y productos de consumo. Los millennials, que tienen un fuerte enfoque en el ocio y las experiencias, probablemente destinarán sus legados a viajes, cenas y actividades recreativas, lo que cambiará aún más la dinámica del consumo en el futuro.