Cómo gestionar el calor extremo mientras cuidamos de los más pequeños

Cómo gestionar el calor extremo mientras cuidamos de los más pequeños

El intenso calor en los Emiratos Árabes Unidos ha presentado serios desafíos para los equipos de ciclismo, incluyendo el UAE, que se ha visto afectado por deficiencias en su alojamiento durante la competición. Joxean Fernández Matxin, director deportivo del equipo, compartió su experiencia durante un día de descanso, resaltando que el hotel donde se hospedan no cuenta con la infraestructura necesaria para soportar el clima extremo y mantener un funcionamiento adecuado del aire acondicionado.

Matxin señaló que, a pesar de que el hotel ofrece un servicio razonable, la instalación eléctrica ha resultado insuficiente para manejar el uso constante del aire acondicionado en temperaturas que rondan los 39 a 40 grados Celsius. «Saltaba continuamente la corriente eléctrica porque no aguantaba», explicó. Esta situación no solo afecta la comodidad de los ciclistas, sino también su rendimiento, ya que es difícil mantener un ambiente adecuado para la recuperación y descanso tras jornadas exhaustivas.

Complicaciones por el Clima

La organización de la carrera designa los hoteles con el objetivo de equilibrar la calidad y las distancias de desplazamiento entre los equipos. Matxin aprovechó la ocasión para hacer un llamado a la mejora de las instalaciones de alojamiento: «Puede servir como llamamiento para mejorar la calidad de los hoteles para todos, no solo para el UAE».

A pesar de que el problema del suministro eléctrico fue resuelto temporalmente, algunos cortes de energía persistieron durante la noche, lo que complicó aún más la adaptación al clima. Matxin confirmó que los ciclistas pudieron finalmente dormir con aire acondicionado, aunque los cortes seguían siendo una preocupación.

El calor extremo no solo ha afectado la logística y el descanso del equipo, sino también el desarrollo de la competición. Las temperaturas en la pista han alcanzado cifras sorprendentes, superando las proyecciones iniciales. «Marcaban 36 grados y llegamos a tener 42», comentó Matxin. Este aumento en la temperatura ha obligado a los equipos a adaptar sus estrategias durante las competencias.

Un dato revelador es la cantidad de bidones de agua utilizados, que ascendió a 320 durante un día de competición. «Nunca en mi vida había dado 320 bidones desde el coche», afirmó Matxin, subrayando que de esos, apenas 20 contenían alimentos, mientras que el resto eran simplemente agua para mantener la hidratación de los ciclistas. Este detalle ilustra la dureza y los retos que enfrentan los atletas en condiciones climáticas extremas.