Para el ingeniero Victoriano Izquierdo, de 35 años, su nombre ha sido todo un viaje: “Tener un nombre inusual ha influido mucho en mi vida”, confiesa. Aunque no es tan singular, ya que en España existen unos 11,000 «Victorianos», y, curiosamente, hubo un dictador con el mismo nombre en México. Sin embargo, desde 2020, solo 16 niños han sido bautizados con ese nombre.
En este momento, se encuentra ante una nueva aventura: elegir el nombre de su primer hijo, que nacerá en febrero. Izquierdo no quería que esta decisión fuese tomada a la ligera, así que decidió crear una herramienta más útil que una simple lista de nombres. Así nació Nominao, una aplicación que centraliza información sobre nombres y está disponible en su web.
Un reto compartido
El ingeniero tenía claro que su hijo debería llevar un nombre original, pero no todo era tan sencillo. Su pareja, Marta, no se mostraba entusiasta con la idea, así que él se propuso buscar un consenso llevando datos al debate. «Tú elegirás el nombre, pero quiero influir con información», le dijo. Para lograrlo, Izquierdo acudió al Instituto Nacional de Estadística (INE) y recopiló datos de más de 20,000 nombres que usan al menos cinco personas de los 48 millones de habitantes de España.
Realizó filtros para seleccionar los nombres que más le interesaban: género, origen, y sílabas eran fáciles de identificar, pero también incluyó criterios más inusuales como la popularidad, la tendencia a sonar ostentoso (con ayuda de inteligencia artificial), y la “rima” con insultos. “Me gusta Lorenzo, pero en Huesca hay demasiados”, señala.
Descubriendo curiosidades
Nominao no solo ayuda en la elección del nombre, sino que revela datos fascinantes. Por ejemplo, Maricarmen es el nombre más común en España, con 636,000 personas que lo llevan, aunque desde 2020 solo han nacidos 446. Nombres como Olivia, Leo, Emma y Valeria están en auge, mientras que algunos están en declive. Los nombres que podrían extinguirse pronto incluyen Ciriaca, que tiene una media de edad de 79.5 años.
Izquierdo ha estado buscando nombres poco comunes que sean distintivos y fáciles de pronunciar, como Lope, Rodrigo, Alonso, Teo y Lino. Su objetivo es que su hijo sea el único con ese nombre en su entorno, facilitando su vida social: “En cualquier etapa de tu vida, te relacionas con unas 150 personas. Manteniendo una proporción de 0.5%, es probable que no haya nadie más con el mismo nombre”.
Inteligencia artificial al rescate
La IA ha sido fundamental en este proceso. Co-fundador de Graphext, una empresa centrada en el análisis de datos e inteligencia artificial, Victoriano comenta: “Esto lo hice por dos razones: porque no existía una herramienta así y porque era una decisión importante”. Gracias a la IA, pudo recabar y analizar datos sobre nombres y sus significados, algo que antes hubiese sido costoso.
Un Victoriano entre pocos
El interés de Izquierdo por los nombres no es casual; ha conocido a solo un Victoriano: su tío. Recuerda que de niño, los nombres comunes hacían que uno fuera fácilmente identificado, mientras que su nombre peculiar a veces lo hacía sentir fuera de lugar. Sin embargo, crecieron las ventajas: “La gente recuerda fácilmente quién soy”.
Aunque se le pueda complicar la elección entre tantas opciones, su enfoque es claro: no quiere dejar nada al azar. “La inspiración puede venir de cualquier búsqueda en Google”, dice, “pero Nominao permite tomar decisiones informadas en el proceso”.
La aplicación también añade un componente social, permitiendo que amigos y familiares voten por sus nombres favoritos, e incluso sugiere posibles conexiones románticas basadas en preferencias de nombres. Según Victoriano, esta herramienta podría cambiar la forma en que pensamos sobre el nombre que elegimos para nuestra próxima generación.
