Telefónica Avanza Hacia su Salida de Colombia Tras la Desinversión del Estado en Coltel

Telefónica Avanza Hacia su Salida de Colombia Tras la Desinversión del Estado en Coltel

Telefónica está a un paso de cerrar su capítulo en Colombia, y es que el Gobierno colombiano ha dado luz verde a la venta de su participación estatal en Colombia Telecomunicaciones (Coltel). El decreto 1481, que se oficializó el 30 de diciembre de 2025, elimina el último gran obstáculo en el camino de la multinacional española hacia su salida del país. Así, se abrirá la puerta para que Telefónica transfiera su participación a Millicom, lo que permitirá la consolidación del nuevo gigante Tigo-Movistar en el mercado.

Un paso hacia la privatización

El Ministerio de Hacienda ha fijado un precio inicial de 772,38 pesos por acción, lo que se traduce en una proyección de recaudación cercana a los 856.000 millones de pesos (alrededor de 181 millones de euros). Este ingreso no solo es vital para el ajuste fiscal del país, sino que se destinará a financiar programas de inversión social y otras prioridades estatales, en un esfuerzo por optimizar los activos y democratizar la propiedad accionarial.

Detalles de la transacción

Millicom, el conglomerado luxemburgués propietario de la marca Tigo, busca hacerse con el 100% de Coltel. Ya ha acordado la compra del 67,5% de las acciones que posee Telefónica España por 400 millones de dólares (aproximadamente 342,3 millones de euros), y se asegura también la adquisición de la participación de Empresas Públicas de Medellín (EPM) en Tigo-UNE por otros 525 millones de dólares (cerca de 449,2 millones de euros). En total, la inversión de Millicom superará los 1.137 millones de dólares (cerca de 972,9 millones de euros), convirtiéndose en la operación más grande del sector en la última década.

Aun así, para que esta fusión sea una realidad, deberá cumplir con ciertos requisitos regulatorios. La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) ha otorgado una aprobación condicionada a la fusión, estableciendo «candados» específicos que deben ser abordados. Uno de los más importantes es la obligación de devolver parte del espectro radioeléctrico, ya que la nueva entidad superaría los límites legales establecidos en Colombia. Esto busca garantizar una competencia justa en el mercado.

Requisitos y condiciones

Las condiciones impuestas son rigurosas y están diseñadas para proteger a los usuarios y competidores más pequeños. Por ejemplo, la nueva compañía no podrá hacer modificaciones arbitrarias en los contratos con Operadores Móviles Virtuales (OMV) como Virgin o WOM, que dependen de sus redes. Además, se les exige que la red compartida de acceso móvil, NetCo, mantenga altos estándares de calidad, especialmente en áreas rurales.

El proceso de venta se llevará a cabo siguiendo los lineamientos de la Ley 226 de 1995, que estipula un enfoque en dos fases. En la primera, las acciones se ofrecerán preferentemente a trabajadores y pensionados de la empresa, fomentando así la participación de quienes han estado directamente vinculados. Solo cuando esta fase se complete, se abrirá la venta al público y a inversores extranjeros, lo que permitirá a Millicom finalizar la adquisición del paquete estatal.

A pesar de las garantías del Gobierno sobre la continuidad y calidad del servicio, la operación ha suscitado inquietudes. El operador WOM ya ha elevado una queja formal ante la Presidencia, argumentando que la fusión de Tigo y Movistar podría dar lugar a un «duopolio» que, junto a Claro, controlaría más del 90% del mercado móvil en Colombia, lo que afectaría la competitividad y, potencialmente, las tarifas a largo plazo.

Frente a esta situación, el Gobierno ha asegurado que mantendrá un monitoreo constante sobre la gestión de datos y la portabilidad numérica. Hasta que se finalicen todos los trámites legales y regulatorios, Movistar y Tigo continuarán operando de manera independiente, y los usuarios no experimentarán cambios inmediatos en sus planes o cobertura.

Con esta venta, Colombia no solo busca estabilizar sus finanzas, sino también facilitar un entorno de competencia que permita el despliegue de tecnologías avanzadas como el 5G. En un mundo donde la conectividad es esencial para el desarrollo social, el Ejecutivo de Gustavo Petro ha subrayado la importancia de contar con actores robustos en el sector de telecomunicaciones.