Renacimiento de la Artesanía Española: Un Impulso Vital

Renacimiento de la Artesanía Española: Un Impulso Vital

“En Crevillent, podemos sentirnos orgullosos de ser el único municipio del mundo que abarca todos los aspectos de la producción de alfombras: desde el diseño hasta la hilatura, la tejeduría, el tintado y los acabados.” Así lo afirma Eduardo Díaz, presidente de Unifam, la asociación que representa a los fabricantes de alfombras, moquetas y revestimientos en esta localidad alicantina. Con una rica tradición en la artesanía del trenzado de juncos que se remonta a 1411, Crevillent se posiciona como un referente en la industria textil.

La Lucha por la Indicación Geográfica Protegida (IGP)

La alfombra crevillentina se ha convertido en el primer producto español en solicitar la Indicación Geográfica Protegida (IGP), abriendo el camino para su reconocimiento tanto en el ámbito nacional como europeo. Este proceso, ya en marcha ante la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), es el primer paso hacia la protección a nivel de la Oficina Europea de Propiedad Intelectual (EUIPO), que desde diciembre del año pasado ha ampliado su cobertura a todo el mercado europeo.

Eduardo Díaz cree firmemente que esta iniciativa les brindará “protección contra copias y falsificaciones” y les dará un impulso en la promoción de sus métodos de producción, no solo en Europa, sino también en países con los que tienen tratados de libre comercio. Elisa Zaera, directora del departamento de operaciones de EUIPO, destaca que este enfoque fortalecerá los derechos de la propiedad intelectual, vinculando el prestigioso nombre de Crevillent a su producción artesanal, lo que, según ella, favorece el crecimiento económico, la creación de empleos y la promoción turística.

Un Sector en Transformación

Sin embargo, el avance hacia la IGP no ha sido recibido con un entusiasmo unánime. Algunos críticos, como Félix Sanz, gerente de la Federación de Organizaciones Artesanas de Castilla y León (Foacal), manifiestan dudas sobre la eficacia de esta medida. “No protege verdaderamente las actividades artesanales, sino que se centra simplemente en el territorio”, comenta Sanz, quien alerta sobre la exclusión de muchos sectores, incluyendo la producción musical que no encaja en este modelo.

A pesar de estos desafíos, Foacal ha lanzado el Libro Blanco de la artesanía europea, un estudio exhaustivo sobre el estado de esta industria, el cual ha sido encargado por el Ministerio de Industria y Turismo. De acuerdo con datos de 2014, se contabilizaban 38,577 empresas artesanas en España, que generaban alrededor de 104,000 empleos directos. No obstante, se alerta de un descenso en estas cifras a causa de la crisis económica, el envejecimiento de la fuerza laboral y la falta de relevo generacional.

Nuevos Horizontes y Oportunidades

Según las conclusiones del reciente Congreso Internacional de Artesanía, celebrado en León, se enfatiza que gran parte de la actividad artesanal está concentrada en áreas rurales y pequeñas ciudades, donde juega un papel esencial en la fijación de la población y el desarrollo sostenible. La urgencia por adaptarse a los cambios estructurales de la economía europea es evidente, y la digitalización junto con el consumo responsable se presentan como oportunidades cruciales.

“Si ampliamos el concepto de artesanía para incluir actividades como la restauración del patrimonio y el diseño gráfico, abrimos la puerta a un mercado mucho más amplio”, afirma Sanz. Incluyendo a la cestería y la creación de videojuegos bajo el paraguas de la artesanía, se podría redefinir el sector y potenciar su relevancia económica y cultural.

En definitiva, la artesanía no solo es un producto, sino un proceso creativo que merece ser valorado y protegido. Al redefinir lo que significa ser un artesano hoy en día, desde el diseño hasta las tecnologías emergentes, podemos visualizar un futuro brillante y lleno de posibilidades para este sector.