El oro y la plata han alcanzado niveles nunca antes vistos, cerrando 2025 en cifras sorprendentemente altas. En este periodo, el metal amarillo se ha valorizado a más de 4.500 dólares (alrededor de 3.825 euros), mientras que la plata ha llegado a cotizar a aproximadamente 80 dólares (68 euros). Desde 2023, el oro ha experimentado un impresionante crecimiento, logrando un 70% de rentabilidad en 2024, su mayor aumento en casi 50 años y superando con creces el desempeño de las bolsas en EE.UU. y Europa. Por su parte, la plata ha visto un crecimiento aún más espectacular, con un incremento del 150% en 2025. Los expertos anticipan que esta tendencia de alza continuará en 2026, aunque a un ritmo más moderado.
Proyecciones para el Oro
JP Morgan, uno de los bancos de inversión más optimistas, prevé un avance gradual del precio del oro, estimando que superará los 5.000 dólares por onza en el último trimestre del año, lo que equivaldría a un aumento cercano al 10% en su valor anual. Según sus analistas, la demanda por el oro en 2026 será suficientemente fuerte como para impulsar su precio. Otras entidades, como Société Générale y Goldman Sachs, coinciden, posicionando sus expectativas en un rango de 4.800 a 5.000 dólares.
Los analistas destacan que este crecimiento se debe en gran medida a las compras de bancos centrales, que están diversificando sus reservas como respuesta a la incertidumbre económica global, marcada por la guerra en Ucrania. Este conflicto llevó a la congelación de las reservas rusas, lo que generó inquietudes y una rápida búsqueda de activos más seguros, con el oro a la cabeza. Además, el dólar se ha depreciado casi un 14% frente al euro, incrementando la demanda del metal amarillo.
El oro también florece en un contexto de inseguridades del mercado, con temores sobre inflaciones crecientes y el impacto de la deuda pública. Con proyecciones de reducción de tipos de interés en EE.UU., los bonos soberanos no parecen representar una competencia atractiva para este preciado metal. A pesar de esto, hay voces disonantes; Citi ha pronosticado que el oro podría caer a 3.700 dólares por onza, una pérdida del 20%, sugiriendo un enfriamiento del mercado.
Futuro de la Plata
El metal blanco, aunque impulsado por factores similares a los del oro, enfrenta su propio conjunto de desafíos. JP Morgan estima que, aunque el precio del oro siga en ascenso, la plata podría ver un crecimiento más moderado, alrededor del 15% este año. Más de la mitad de la oferta de plata está destinada a la industria, impulsada por la producción de paneles solares y baterías de coches eléctricos. Sin embargo, la naturaleza volátil de su precio y la falta de demanda de los bancos centrales hacen que su futuro sea incierto.
Estrategias de Inversión
No es necesario adquirir lingotes de oro o plata para beneficiarse de su crecimiento. Los fondos cotizados (ETF) son una opción accesible y popular. Estos vehículos replican el desempeño de índices o activos, y en 2025, algunos de los ETF más rentables vinculados al oro generaron retornos cercanos al 60%, mientras que los de plata alcanzaron un 75%.
Otra alternativa es invertir en compañías mineras. Firmas como Newmont y Barrick han visto un aumento significativo en su valor de mercado, gracias a la combinación del auge del oro y una mejora en sus balances financieros. Sin embargo, los analistas advierten que, aunque la tendencia sea positiva en el primer semestre de 2026, el aumento en los gastos operativos podría complicar el paisaje en la segunda mitad del año.
A medida que el mercado evoluciona, los inversores deben estar preparados para un entorno que, aunque desafiante, podría continuar ofreciendo oportunidades. La clave está en mantenerse informado y flexible ante los cambios del mercado.
