El contexto geopolítico de este año trae consigo una certeza innegable: el miedo impulsa el rearme. En el marco de la creciente injerencia de Estados Unidos en Venezuela, tras la captura del ex presidente Nicolás Maduro, el mercado de defensa europeo está experimentando un notable auge. Recentes declaraciones de Donald Trump sobre la posibilidad de una invasión y la anexión de Groenlandia han contribuido a este panorama. En este caldeado clima, el índice de empresas de defensa europeo, el Stoxx Aerospace & Defense, ha crecido un impresionante 9,6% en lo que va de 2026, marcando el mejor inicio en Bolsa desde 2009.
Auge de las empresas de defensa en Europa
Firmas como Indra en España, Rheinmetall en Alemania y Leonardo en Italia han registrado incrementos cercanos al 15% desde principios de año. En la primera sesión tras la captura de Maduro, Indra vivió un auge diario de casi un 10%, el más alto en diez meses.
“Este episodio refuerza la percepción de que EE UU podría adoptar un enfoque más transaccional y unilateral, incluso hacia sus aliados”, advierte Saima Hussain, analista de Alphavalue, en una reciente entrevista. Trump ha insinuado dudas sobre la capacidad de Dinamarca, miembro de la OTAN, para garantizar la seguridad de Groenlandia, haciendo referencia a la presencia de buques rusos y chinos en la región.
En respuesta, siete gobiernos europeos, incluido el español, publicaron una carta que no menciona acciones concretas ante una posible invasión. Sin embargo, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, advirtió que la OTAN podría desmoronarse, llevándose consigo la seguridad que ha sostenido desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Por su parte, el ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, destacó que Francia y Alemania están liderando esfuerzos para elaborar un plan frente a estas amenazas.
La necesidad de autonomía estratégica
“Europa ha tomado conciencia de que debe ser capaz de actuar, con o sin la ayuda de EE UU”, afirma Hussain. Los analistas de Edmond de Rothschild agregan que los Estados europeos deben invertir en su autonomía estratégica, económica y militar. El sector de defensa nunca ha estado tan cerca de alcanzar un repunte del 10% en Bolsa, una cifra similar a lo que se vio en 2009, en medio de la recuperación post-crisis financiera.
A pesar de la invasión de Rusia a Ucrania, que no causó subidas contundentes, las empresas del sector se anticipan a un período favorable con la modernización de ejércitos y una mayor cooperación en la OTAN. Los analistas de XTB añaden que las empresas de defensa podrían beneficiarse de nuevos programas de rearme, especialmente ante el temor de que EE UU priorice sus intereses hemisféricos.
El atractivo del sector estadounidense
El atractivo no se limita solo a Europa. Analistas de Morgan Stanley consideran que los inicios de Trump en este ciclo pueden beneficiar a la industria estadounidense, especialmente a medida que Washington intensifica su actividad militar. Kristine Liwag, analista del banco, menciona que el sector aún presenta un descuento de alrededor del 30% respecto al S&P 500, destacando empresas como Northrop Grumman, RTX y L3Harris Technologies como apuestas prometedoras.
Desde marzo del año pasado, Europa ha iniciado una ola de inversión en defensa, respaldada por la aprobación de reformas en el Bundestag alemán que desbloquean cientos de miles de millones en gastos para este sector. Según proyecciones del Consejo Europeo, la inversión pública en defensa superará el 2% del PIB a finales de 2025, alineándose por primera vez con las exigencias de Trump a sus aliados. Aun así, parece que el presidente estadounidense no se conforma fácilmente.
