Fusiones: El Reto Clave para Avanzar en la Unión Bancaria Europea

Fusiones: El Reto Clave para Avanzar en la Unión Bancaria Europea

Más de una década ha pasado desde que se estableció la Unión Bancaria Europea (UBE), y si bien aún hay camino por recorrer, los resultados son innegablemente positivos. La supervisión bancaria en Europa se ha convertido en un referente global, y las entidades financieras del continente disfrutan de niveles de rentabilidad, calidad de activos y liquidez que eran impensables hace unos años. Esto se traduce en un mejor acceso a soluciones financieras para empresas y hogares europeos.

Sin embargo, uno de los principales desafíos que aún enfrenta la UBE es la concentración bancaria. Tanto en Bruselas como en Fráncfort se reconoce que nuestros bancos necesitan una mayor escala para competir con los gigantes estadounidenses y chinos. A pesar de los discursos sobre la importancia de fomentar «campeones europeos», los resultados en este ámbito han sido decepcionantes. Las grandes fusiones del pasado, como las de Unicredit-HVB en 2005 o ABN Amro en 2007, parecen ahora parte de un pasado lejano y no se han visto replicadas por iniciativas recientes.

### La Limitación de la Sucursalización

Un camino alternativo para expandir la presencia bancaria en Europa es a través de sucursales, facilitadas por el “pasaporte comunitario”, que ha estado vigente por más de 30 años. Sin embargo, la adopción de este modelo ha sido tímida. Las secuelas de la crisis de las sucursales islandesas en 2009 aún pesan en la filosofía de muchos bancos. El caso del holandés ING en España, que opera desde 1999, sigue siendo un ejemplo aislado. A pesar de la aparición de neobancos y nuevas iniciativas empresariales, la mayoría de las transacciones transfronterizas aún se realizan mediante filiales.

La clave para que las fusiones y adquisiciones sean exitosas radica en cómo se fusionan y se establecen estas estructuras. Las sinergias son esenciales; es fundamental que la combinación de dos entidades no solo reduzca costos, sino que también mantenga niveles de ingresos adecuados. Para ello, es crucial evitar conflictos regulatorios que puedan limitar la circulación de capital dentro del grupo. A menudo, las filiales se ven restringidas en su capacidad para financiar grandes empresas, lo que complica su operativa.

Las fusiones ofrecen ventajas al permitir la consolidación de operaciones, comparadas con simples compraventas de acciones. Cuando se realiza una fusión, la entidad adquirida se convierte en una sucursal y pierde su independencia jurídica, lo que elimina algunas cargas regulatorias. Esto podría permitir una gestión más eficiente de los recursos, siempre y cuando se superen los obstáculos relacionados con el seguro de depósitos.

### Superando Obstáculos Regulatorios

El principal desafío de la sucursalización radica en la falta de un seguro de depósitos único a nivel europeo. En una fusión transfronteriza, las responsabilidades del seguro de depósito se trasladan a la entidad adquirente, pero los recursos acumulados por la entidad adquirida en su seguro nacional no se transfieren, lo que puede generar incomodidades entre los bancos existentes en el país adquirente.

Es evidente que el camino hacia una mayor concentración bancaria está repleto de dificultades. A pesar de ello, algunos expertos sugieren una tercera vía: permitir que las entidades filializadas operen con “waivers” o dispensas que les eximan de ciertos requisitos prudenciales, lo que podría replicar muchas ventajas de la sucursalización sin los inconvenientes del cambio de seguro de depósitos.

El Banco Central Europeo (BCE) ha defendido esta idea como una solución para superar las barreras a la integración bancaria. No obstante, este enfoque no está exento de retos, incluyendo la necesidad de cambios en la legislación actual que solo permite waivers dentro del mismo Estado miembro. Además, la reacción de los Estados donde se encuentran las entidades adquiridas sigue siendo una preocupación, ya que estos países perderían el control sobre instituciones que, a su vez, seguirían bajo su cobertura de seguro de depósitos.

En conclusión, para que la concentración bancaria en Europa despegue, será fundamental mostrar creatividad y determinación. A veces, tocar las puertas del cambio requiere un enfoque innovador y un poco de audacia.