La reciente OPA del BBVA sobre el Banco Sabadell ha marcado un hito en la banca española. No solo es la primera operación de este tipo en décadas, sino que su desenlace sorprendió al sector al resultar en un fracaso para el gigante vasco ante una entidad más pequeña y nacional. Sin embargo, este incidente no es un caso aislado. En 2025, el panorama bancario europeo vivió un notable número de transacciones fallidas, que sumaban más de 30.000 millones de euros, según la consultora Dealogic; mientras que las operaciones exitosas se acercaron a los 35.000 millones.
### Un Cambio en el Enfoque Bancario
El reciente fracaso de múltiples fusiones ha llevado a los banqueros a reevaluar sus estrategias. A menudo, la tendencia ha sido combinar fuerzas y buscar sinergias mediante cierres y recortes. Sin embargo, el contexto actual muestra que las expectativas poco realistas de los inversores, junto con la intervención gubernamental, han influido negativamente en muchas transacciones.
Un aspecto central de la OPA fallida del BBVA fue la intervención del gobierno, que impuso restricciones sobre la independencia de ambas entidades por un mínimo de tres años, lo cual complicó las previsiones de rentabilidad del BBVA. La oferta terminó colapsando tras conseguir solo un 25% de aceptación del capital del Sabadell, muy por debajo del objetivo inicial.
### Fracasos y Éxitos en la Banca Europea
Mientras el BBVA se enfrentaba a desafíos, otros líderes del sector, como el CEO de Unicredit, Andrea Orcel, también encontraron barreras considerables. Su intento de adquirir BPM fue bloqueado por condiciones impuestas por el gobierno italiano, incluyendo restricciones para reducir la ratio de préstamos y la obligación de salir por completo de Rusia antes de 2026. Ante estas presiones, Orcel optó por retirar su oferta.
En Italia, Mediobanca fracasó en su intento de hacerse con Banca Generali en un movimiento que buscaba contrarrestar la OPA de Monte dei Paschi, que sí fue exitosa y se consolidó como uno de los mayores logros en la banca europea con un valor de 12.000 millones de euros. Por otro lado, BPER logró adquirir Banca Popolare di Sondrio, aunque no tuvo el respaldo del consejo de esta última.
### Desafíos en Operaciones Transfronterizas
La situación no es menos compleja en los países nórdicos, donde Arion Banki no pudo adquirir Islandsbanki en Islandia, y en Dinamarca, donde las ofertas sobre Nordfyns Bank no fructificaron. Todo esto pone en relieve la reticencia de las industrias bancarias a participar en fusiones transfronterizas, a pesar del interés de los reguladores por crear entidades paneuropeas robustas capaces de competir con gigantes estadounidenses. Las entidades europeas, sin embargo, temen una volátil ejecución debido a regulaciones fragmentadas y la falta de una unión bancaria completa.
A pesar de los fracasos nacionales, el interés por operaciones transfronterizas persiste. Dos recientes transacciones son testimonio de esto. El Santander firmó un acuerdo para vender su banco en Polonia a Erste Bank, que representa una valoración cercana a los 7.000 millones de euros. Además, la entidad española adquirió TSB, la filial británica del Sabadell, en una jugada estratégica que le consolidará como el tercer banco en el Reino Unido.
La otra operación significativa fue la adquisición del banco portugués Novo Banco por parte de BPCE, una victoria sobre CaixaBank, que también aspiraba a ingresar al mercado luso.
Estos movimientos exitosos y la continua búsqueda de colaboración internacional, generan un saldo positivo que supera los 35.000 millones de euros, marcando un contraste interesante con los fracasos en operaciones nacionales.
