Los mercados financieros están volviendo a cobrar vida tras el período festivo, y el sector de capitales no se queda atrás. Enero suele ser un mes vigoroso, lleno de actividad, donde tanto entidades públicas como privadas aprovechan la liquidez disponible para impulsar sus proyectos de financiación. En este contexto, BBVA ha decidido mover ficha. Apenas dos días después de que Santander iniciara con éxito una emisión de 2.000 millones de euros en deuda senior preferente a cuatro y diez años, BBVA, bajo el mando de Carlos Torres, ha lanzado su propia oferta de deuda senior no preferente en un formato de doble tramo: a tres y diez años.
Una Demanda Sólida
El monto final de la emisión se encuentra aún en proceso de definición. Sin embargo, la demanda acumulada ya supera los 4.250 millones de euros. Los bonos con vencimiento en 2029 están posicionados con un diferencial de 85 puntos básicos sobre el tipo de interés libre de riesgo, conocido como mid swap, mientras que los títulos a diez años se ofrecen con un spread de 125 puntos básicos. BBVA se beneficia en esta operación de la colaboración de grandes bancos como Deutsche Bank, HSBC, Société Générale y UniCredit.
No es solo BBVA el que está en marcha; Santander también está en el centro de atención. Liderada por Ana Botín, la entidad ha vuelto al mercado para colocar deuda senior preferente en francos suizos, recaudando 350 millones (equivalentes a unos 378 millones de euros). De esta cifra, aproximadamente 215 millones corresponden a los bonos a cinco años, con una rentabilidad del 0,9%, mientras que los 170 millones restantes están vinculados a la emisión de diez años, que ofrecerá una rentabilidad del 1,36%.
Expectativas en Aumento
Este flujo constante de emisiones se mantendrá en las próximas semanas. Antes del inicio del periodo de silencio que precede a la presentación de resultados, conocido como blackout, muchos emisores buscan capitalizar la construcción de carteras por parte de los gestores. Los sectores bancario y energético suelen encabezar estas actividades. A pesar de haber cumplido con las normativas regulatorias y contar con capital suficiente para cubrir eventualidades, los bancos aún necesitan refinanciar sus títulos que no cumplen con los nuevos criterios.
El Rol de los Estados en la Financiación
Además de las emisiones privadas, los gobiernos también se preparan para activar sus programas de financiación. Más allá de las subastas regulares, los tesoros nacionales realizarán colocaciones sindicadas, donde varios bancos se unen para distribuir la deuda entre los inversores. Factores como el aumento del gasto en defensa, la transición hacia energías limpias y el fomento de la innovación tecnológica incrementarán la necesidad de financiamiento en un entorno cada vez más desafiante.
En medio de este panorama, organismos como el FMI han señalado el creciente endeudamiento de los gobiernos y advierten que esta tendencia no solo está lejos de corregirse, sino que podría intensificarse en los próximos años. Por el momento, la apetencia de los inversores ha logrado absorber la gran cantidad de emisiones sin inconvenientes; sin embargo, queda la incertidumbre sobre si este entusiasmo se mantendrá y, de ser así, a qué coste.
