El crédito a actividades económicas en España ha dado un giro positivo, según los últimos datos. En el tercer trimestre de 2024, se registró un crecimiento interanual del 0,4%, marcando el fin de una tendencia negativa. Para el segundo trimestre de este año, el aumento ya era del 1,6%. Aunque el crecimiento es moderado en comparación con la actividad e inversión, es un claro indicativo de recuperación. Este cambio es impulsado por la reducción de tipos de interés tras el periodo inflacionario de 2022-2023, además de un ratio de endeudamiento total sobre el PIB que se sitúa por debajo de la media de la eurozona.
Situación Actual del Crédito en Sectores Clave
Sector Servicios:
El sector servicios, que representa un impresionante 73% del crédito a empresas, ha experimentado un crecimiento constante desde el segundo trimestre de 2024, alcanzando un 2% un año después. Las claves de este avance son la robustez de la hostelería, con un crecimiento del 3,3% interanual, y de la promoción inmobiliaria, que registra un aumento del 5,0%. Sin embargo, sectores como el comercio, transporte y servicios financieros aún presentan caídas.
Industria:
La industria, que acoge el 19% del crédito empresarial, también ha salido de la fase negativa a inicios de 2025, alcanzando un 1,5% en el segundo trimestre de este año. Este crecimiento debe su fortaleza a sectores destacados como la industria química, con un notable 13,7%, y la de material de transporte, que sube un 14,7%. Sin embargo, varias industrias, como la alimentaria y la de bebidas, todavía sufren caídas.
Construcción:
En lo que respecta a la construcción, que representa el 4,5% del total de crédito a empresas, observamos un tímido aumento del 0,3% interanual entre abril y junio. Este incremento se ve impulsado por el subsector de edificios, con un 1,5%, y de instalación y acabado de obras, que llega al 5,8%. No obstante, las obras públicas y la preparación de obras presentan descensos.
Perspectivas Futuras
De cara al próximo ejercicio, se anticipa que el crecimiento del crédito a empresas se alineará con la actividad económica nominal, a pesar de una desaceleración económica. Las condiciones que marcarán esta evolución incluyen la necesidad de menor incertidumbre, un acceso adecuado a mano de obra especializada y un marco regulatorio más flexible.
Conclusión
La mejora en el crédito a actividades económicas sugiere un panorama optimista para la economía española. A medida que se estabilizan las condiciones económicas, el impulso hacia la inversión será crucial para mantener este ritmo de crecimiento.
