La brecha salarial entre el empleo público y privado en España es un tema candente que provoca intensas discusiones y opiniones encontradas. En términos generales, los trabajadores del sector público reciben mejores retribuciones que sus colegas privados. Según la última Encuesta de Población Activa del INE, los empleados públicos que trabajan a jornada completa perciben un salario promedio de 3.232 euros brutos al mes en 12 pagas, lo que se traduce en un diferencial de 1.050 euros más que en el sector privado. Esta diferencia parece acentuarse con el reciente acuerdo que establece un aumento salarial del 11% hasta 2028 para tres millones de empleados públicos.
Una Brecha Dentro del Sector Público
La desigualdad no solo se manifiesta entre el empleo público y privado, sino también dentro de distintas entidades del sector público. Los últimos datos oficiales revelan que las diferencias salariales entre ministerios, comunidades autónomas, ayuntamientos y empresas públicas son notables. De hecho, funcionarios con el mismo nivel pueden recibir sueldos muy diferentes dependiendo de la administración en la que trabajen.
Los trabajadores del sector público tienden a concentrarse en tramos salariales medios y altos, mientras que las posiciones de retribución más baja predominan en el sector privado. Un análisis de los ingresos a través de deciles muestra que, en los niveles más bajos, la gran mayoría de los trabajadores son del sector privado. Manuel Hidalgo, profesor de Economía en la Universidad Pablo de Olavide, explica que esto se debe a una mayor cualificación en el sector público, que emplea a personas como docentes, investigadores y técnicos especializados.
Políticas y Funcionarios: La Estructura Salarial
La mayoría de los empleos públicos requieren titulaciones medias o superiores, respaldadas por oposiciones rigurosas y la posibilidad de acumular antigüedad. Por el contrario, la economía privada alberga sectores con salarios más bajos, como la hostelería o el comercio. Así, el mercado laboral español presenta una marcada polarización.
A pesar de la diferencia media en salarios, esta no es una prueba concluyente de que el sector público pague sistemáticamente más. Según Nacho Álvarez, profesor de Economía Aplicada en la Universidad Autónoma de Madrid, gran parte de esta brecha se debe a factores como la estabilidad y la antigüedad, lo que significa que cuando se comparan características similares, la diferencia salarial se reduce considerablemente.
La Demografía del Empleo Público
En España, más de tres millones de personas trabajan en el sector público, y seis de cada diez son mujeres. Este colectivo incluye funcionarios de carrera, interinos, y personal laboral, entre otros. La mano de obra se distribuye principalmente en comunidades autónomas (62,7%), seguido por la administración local y estatal.
En la última década, el empleo público ha crecido un 21% y, aunque el número de empleados en la Administración local y estatal ha permanecido estable, los trabajadores de las comunidades autónomas han aumentado significativamente, pasando de 1,2 millones en 2002 a más de 1,9 millones hoy en día.
Desigualdad Salarial en el Sector Público
Un aspecto que genera frustración entre los funcionarios son las disparidades salariales según el empleador. Según Milagros Dorronzoro del CSIF, los salarios en la Administración General del Estado son notablemente inferiores a los de las comunidades autónomas.
La estructura salarial en el sector público incluye un salario base común y complementos que varían según el tipo de administración. Estimaciones recientes sugieren que los funcionarios estatales ganan, en promedio, unos 8.700 euros menos que sus colegas en administraciones autonómicas.
Una Jubilación Imminente
A este panorama se añade otro desafío: la inminente jubilación de muchos funcionarios. La media de edad en el sector público estatal es de casi 50 años, y más de la mitad de los empleados tienen 50 años o más. Un estudio del Ministerio de la Función Pública sugiere que, en apenas 10 años, la mitad de la plantilla podría estar en proceso de jubilación.
La combinación de una brecha salarial significativa, desigualdades internas y una población envejecida en el sector público plantea un futuro incierto, que requerirá atención y acción por parte de las autoridades. La situación actual invita a reflexionar sobre la política de salarios y la sostenibilidad del empleo en un sector tan vital para el funcionamiento del país.
